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Un grupo de empresas colombianas está interesado en invertir en el sector agropecuario de Nicaragua, luego de que el país centroamericano derogó el “impuesto patrio” que pechaba a los productos de Colombia, informó ayer una fuente del sector.

“Tras la derogación del impuesto patriótico a Colombia, en las últimas dos semanas hemos recibido de seis a siete empresas que están interesadas en venir a invertir a Nicaragua en el sector agropecuario, (...) quieren meter tecnología avanzada para mejorar la productividad”, dijo el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Michael Healy.

En 1999 Nicaragua creó el “impuesto patrio”, de un 35 por ciento, cuando fue confirmado el Tratado Ramírez-López entre Colombia y Honduras, en el que ambas naciones se apropiaron de la mayor parte del territorio nicaragüense en el mar Caribe.

El tributo ya había sido eliminado para Honduras en 2003, pero se mantuvo para Colombia con el objetivo de financiar una demanda contra este país ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

El contexto en que fue emitido el “impuesto patrio” cambió en 2012, cuando la CIJ restituyó a Nicaragua un área en el mar Caribe que el país centroamericano calcula en más de 90,000 kilómetros cuadrados y Colombia en unos 75,000 kilómetros cuadrados, dejando para el país andino el archipiélago de San Andrés.

Nicaragua derogó el impuesto el 7 de marzo pasado, tras lo cual empresarios nicaragüenses y colombianos han mostrado acercamientos.

Healy afirmó que estas empresas colombianas son adicionales a unas 40 de diversos sectores que ya habían mostrado interés en establecerse en Nicaragua a raíz de la derogación del “impuesto patrio”.

Entre las prioridades de los agricultores nicaragüenses está la adquisición de sistemas de riego, ya que solamente el 4 por ciento de las fincas locales cuentan con algún tipo de tecnología para mantener húmedos sus cultivos, mientras que el restante 96 % depende de las lluvias, según Upanic.

El sector agrícola, sin incluir el pecuario, representa un 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país centroamericano, según el Banco Central de Nicaragua.