• |
  • |
  • Edición Impresa

El exdirector de Estudios Actuariales del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Róger Murillo, ve razonable un aumento en la edad de jubilación, como lo recomienda el Fondo Monetario Internacional (FMI) al Gobierno de Nicaragua, pero valora como severa una posible ampliación del período de cotización.

“No es muy severo pasar a los 65 años la edad de jubilación, pero sí es muy severo pasar de 750 semanas de cotización a 1,500 para poder jubilarse. En las actuales condiciones, no más del 30% de los que inician su vida laboral formal, asegurados, lograrán la pensión de vejez”, analiza el experto. Seguridad social en Centroamérica

El pasado viernes el FMI recomendó al Gobierno de Nicaragua siete medidas para alcanzar la sostenibilidad del INSS, entre las que se encuentran aumentar la edad de jubilación, ampliar el período de cotizaciones mínimas y subir la cotización patronal y laboral.

El organismo había propuesto al Gobierno en 2013 aumentar de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar de 750 a 1,500 las semanas de cotizaciones. A nivel regional, los trabajadores deben cotizar entre 14.4 y 25 años. Nicaragua es el país con menor tiempo de cotización, mientras que El Salvador y Costa Rica tienen los períodos más altos.

Además: FMI sugiere ahorro fiscal

Difícil

Róger Murillo señaló que con 1,500 semanas de cotización sería difícil jubilarse, por lo que los asegurados tendrán que seguir trabajando más de 65 años para poder lograr una pensión. “Es inaceptable. Las 750 semanas son casi 15 años, y lo que podría hacerse es llevarlo a 20 años, pero a 1,500 no”, valoró.

Sobre la otra sugerencia del INSS de incrementar la cotización patronal y laboral, el especialista en Seguridad Social planteó que le corresponderá a los trabajadores aportar más a la cuota debido a que la empresa privada ya contribuyó.

De interés: Privilegios de jubilados no se cumplen por completo

“Los trabajadores no han aportado nada, solo la patronal aportó, los trabajadores tienen que aportar, sin embargo el Gobierno no aporta el 0.25 que debe aportar”, insistió.

El sector privado nicaragüense ha insistido en que no hará más aportes al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social. En 2013, la contribución patronal aumentó de 16% a 19%, mientras que los trabajadores contribuyen con una tasa de solo 6.25%.

El FMI alertó en su reciente informe que “el incremento en los déficits del INSS podría reflejarse en un aumento de la deuda pública en el largo plazo, lo que amenazaría su sostenibilidad”, y sugirió al país crear un ahorro fiscal de 1.6% del producto interno bruto para amortiguar otros riesgos como la aprobación de la Nica Act en Estados Unidos y la disminución de la cooperación venezolana.

Lo administrativo

El director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, dijo a El Nuevo Diario que el problema del INSS no es el incremento de las pensiones sino un incremento de los gastos administrativos y de bienes y servicios.

“El INSS ha aumentado en el último año 4.1 veces su gasto, ellos (el INSS) pueden de alguna manera reducir, ya tienen bastante gente contratada, igualmente con bienes y servicios. Hay que tratar bien la naturaleza del déficit”, valoró el director ejecutivo del centro de pensamiento.

El FMI alertó que “el incremento en los déficits del INSS podría reflejarse en un aumento de la deuda pública en el largo plazo, lo que amenazaría su sosteni-bilidad”.

Chamorro expuso que en inversiones no financieras el INSS gastó el año pasado 800 millones de córdobas, cuando antes gastaba 200 millones. “Creo que podría desacelerar esas inversiones y ya que tiene una estructura de servicio a la población establecida, podría retrasar esa expansión”, dijo.

Grave

En la revisión económica de 2015 el Fondo Monetario estimó que el INSS tenía solvencia hasta 2024, pero en su declaración final de esta semana rectificó al señalar que la institución agotará sus reservas en efectivo para el año 2019, lo que podría requerir transferencias desde el Gobierno (Ministerio de Hacienda)

De acuerdo con informes del Banco Central de Nicaragua (BCN), los egresos del INSS superan a sus ingresos. Desde 2013 la institución enfrenta una situación deficitaria que continuamente se agrava, según las estadísticas oficiales.

El déficit de efectivo, después de donaciones, del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), ascendió a C$1,579.3 millones en 2016, lo que significó un aumento del 71% con respecto al 2015, cuando la institución experimentó un déficit de C$921.1 millones. El déficit de este año representa el 0.4% del PIB y el 21.12% del déficit total del sector público no financiero.