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El presidente del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Óscar Mojica, informó que la tarifa de electricidad subirá 2 % este año, siendo ese el único incremento. El aumento se verá reflejado en la factura de energía del próximo mes.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, comentó que nadie quiere un aumento en el costo de la energía eléctrica, pero “dentro de lo negativo” el aumento del 2% anunciado por el INE busca la estabilidad del sistema energético y el menor impacto posible a los consumidores.Reducción e incremento en la tarifa. Gráfico/Juan García. END

Mojica dijo, en una conferencia de prensa, que el acuerdo ha sido alcanzado entre el INE, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Cámara de Energía de Nicaragua (CEN).

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Aguerri señaló que ese incremento del 2% llega después de dos años de no tener aumento en la energía. Entre abril de 2015 y septiembre de 2016 más bien se consiguió una baja en el costo del 16%, recordó.

Mojica, quien fue electo presidente del INE el pasado 4 de abril, afirmó que se mantiene el subsidio a los consumidores de hasta 150 kilovatios hora y este incremento responde a que desde septiembre de 2016 hasta ayer, el precio del búnker pasó de 32 a 42.5 dólares, lo que equivale a un incremento del 28%.

Según cifras oficiales, en Nicaragua existen un millón treinta y cinco mil clientes del servicio de electricidad, de los cuales 805,000 gozan de un subsidio por consumir menos de 150 kilovatios hora.

Aguerri señaló que en la mesa técnica que conformaron el Gobierno, la Cámara de Energía de Nicaragua y el Cosep, los números mostraban que el incremento debía superar el 2%.

“Creo que se buscó una posición que le diera estabilidad al sistema, sin afectar de manera mayor, lo que hubiera significado un incremento mayor a ese 2%”, dijo Aguerri.

Había sido previsto

El presidente del Cosep indicó que “las empresas que están en la formalidad habían hecho sus presupuestos contemplando un incremento en los precios de la energía superior al 2%, con base en los precios del búnker a finales del año pasado”.

“Dentro de lo negativo, creo que por lo menos, en el caso de los que presupuestamos que íbamos a tener mayor costo de energía, no va a ser tan alto el impacto como lo habíamos presupuestado”, explicó el representante del sector privado nicaragüense.

Mojica precisó que en Nicaragua el 49% de la energía que se produce es térmica y el 51% es renovable.

Añadió que se mantendrá el subsidio a los sectores productivos, entre ellos el turismo y el agropecuario.

Aguerri ve “positivo” que no habrá nuevos aumentos en el resto del año, “salvo que haya una catástrofe o un evento extraordinario mundial”.

“Contrario a lo que estamos viendo en otros países de Centroamérica, como por ejemplo en El Salvador, donde se está incrementando cada tres meses la tarifa, aquí ya hay un acuerdo que no va a haber más incremento en el resto del año”, expresó.

El director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, dijo que el anuncio cae sin sorpresa porque es un tema que se venía hablando, pero señaló que no se ha visto una evolución del precio del petróleo que “justifique plenamente este tipo de incremento, vamos a ver si las autoridades acompañan una justificación más detallada”.

Chamorro indicó, sin embargo, que cada vez que se incrementa el precio de un insumo, en este caso la energía, el país encarece su capacidad productiva y se traslada al consumidor o hacia los productos con mayores precios.

“Una de las razones por las que había disminuido la inflación en el último año y medio fue porque se dio una disminución de tasas de tarifa eléctrica y de combustible”, agregó.

“Hacia donde debemos de movernos es a la definición de las tarifas en función de sus costos de producción, de tal manera que si el costo de producción se reduce, producto de un buen invierno o las presas están llenas o que hay unos vientos y que las turbinas están produciendo y abaratan los costos, esos costos deberían de trasladarse al definir el uso final de la energía”, explicó Chamorro.