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El gobierno argentino aseguró que tiene varios acuerdos “muy avanzados” con China, donde se encuentra el presidente Mauricio Macri de visita oficial, aunque pidió cautela para no generar falsas expectativas en una entrevista publicada ayer.

“Las oportunidades son grandes. Siempre que se habla de China todos los volúmenes son grandes (...). Hay una serie de proyectos prioritarios muy avanzados. Son tres o cuatro que nos parecen que cubren el aspecto prioritario”, reveló la canciller argentina, Susana Malcorra, al diario La Nación.

Sin embargo, pidió ser “muy cuidadosos” porque hacer números con China rápidamente puede llevar a “situaciones de vender humo” y eso “no es lo que quiere el presidente”, quien llegó ayer a Beijing en el marco del viaje que realiza por Emiratos Árabes, China y Japón con el objetivo principal de impulsar inversiones en el país austral.

“Los ministerios trabajan distintos proyectos. No hay ningún objetivo en este momento de un número preciso. Queremos asegurar que los proyectos prioritarios avancen. Pero no hablaría de números”, insistió.

PRESAS Y CENTRALES NUCLEARES

Malcorra avanzó que tienen el “pedido” por parte de China de terminar de cerrar las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic ubicadas sobre el río Santa Cruz, cuya construcción fue acordada con dicho país.

“Se terminó una evaluación de impacto ambiental, que era una de las cosas necesarias. Antes se hizo una preevaluación y se redujo el tamaño de las represas, lo cual repercute en la dimensión del impacto ambiental. Todo esto le interesa a los chinos y estamos trabajando en serio”, concretó.

En cuanto a la construcción de dos centrales nucleares, la canciller reveló que el gobierno chino les adelantó que está “todo listo” para formalizar la financiación de este proyecto por 12,500 millones de dólares y apuntó que es posible que puedan “confirmar un cronograma y una secuencia” pronto.

Asimismo, Malcorra aclaró que la lenta llegada de inversiones al país suramericano se debe a que no se trata de “apretar un botón y vienen”, sino que supone un trabajo de “credibilidad” por parte del Gobierno y del sector privado.

“La maquinaria aún se está empezando a mover”, agregó.