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Un análisis sobre la solidez de las organizaciones de microfinanzas en el período 2014-2016 reveló que en este lapso han experimentado un incremento en cuanto a sus activos totales y a su patrimonio consolidado, según refirió Verónica Herrera, presidenta de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif).

“Hemos observado que en este lapso de tres años el total de activos de las entidades de microfinanzas ha pasado de 263 millones a 509 millones de dólares, lo que significa un incremento interesante tanto en la evolución en su cartera con un 93.5% como en el número de clientes, con un 121%”, refirió Herrera, quien afirmó que “son cifras positivas después del Movimiento de No Pago”.END

“Son más de 246 millones de dólares los que hemos crecido en tres años, gracias a la confianza de nuestros clientes, que aumentaron en 304 miles”, recalcó la dirigente de la cámara de microfinanzas, quien además aseveró que también han crecido en número de afiliadas a la cámara, “cuando en el 2014 eran 21 organizaciones y ahora en el 2017 contamos con 25”.

Para Herrera resulta interesante “el tamaño que han alcanzado las organizaciones como por ejemplo Gente Más Gente, Grupo Monge, entre otras, que atienden segmentos de la población, no necesariamente en microcréditos productivos, sino en comercio y consumo, actividades cuyo dinamismo contribuye al incremento de la demanda de productos manufacturados nacionales y servicios. Son gente trabajadora que requiere de enseres domésticos para mejorar la calidad de vida de sus hogares”.

“Paralelo al crecimiento de activos de las instituciones de microfinanzas —refiere Herrera—, también han experimentado un crecimiento en cuanto al valor patrimonial, creando mayor solidez entre estas instituciones que atienden la base de la pirámide social. Podemos observar que las entidades de microfinanzas pasaron de 63 millones de dólares que tenían en patrimonio en el 2014 a 106 millones de dólares al 31 de diciembre de 2016”, sostuvo. Esta cifra viene a restituir el patrimonio perdido durante los años del Movimiento de No pago.

Crecimiento en patrimonio 

“En el último año hemos tenido un incremento del 21% en su estructura patrimonial consolidada del grupo Asomif, eso se traduce en solidez financiera para las organizaciones, confianza por parte de los clientes y obviamente un impacto socioeconómico en la población y en sus vidas”, añade la presidenta de Asomif.

Herrera reflexiona que al final esto refleja un gran impacto en la sociedad. “Lo mejor de todo es que esto quiere decir que al estar más sólida una organización, mayor capacidad tiene para atender a un mayor número de familias y eso lo podemos ver en la cantidad y calidad de la cartera”, aseveró.  

Productos de Finanzas Rurales y Ambiente

Alfredo Alaniz Downing. Director ejecutivo Asomif 

Conforme a datos del Censo Nacional Agropecuario 2011 (Cenagro), en el departamento de Nueva Segovia se concentraba el 6.75% del total de explotaciones agropecuarias del país. En ese mismo censo se reflejó que el 94% de las explotaciones agropecuarias de Nueva Segovia se dedican a la producción de autoconsumo (granos básicos), mercado interno y exportación tradicional (café). Según un estudio de viabilidad, basado en la propuesta de productos de Finanzas Rurales y Ambiente, realizado por la Red Centroamericana y del Caribe de Microfinanzas (Redcamif), la región norte de Nicaragua es la de mayor demanda de crédito agropecuario dirigido a la producción de granos básicos (maíz y frijol) y ganado menor (cerdos y aves).

Para dar respuesta a la elevada demanda de esos rubros y las necesidades de los clientes de las instituciones de microfinanzas, Asomif, Redcamif y ADA–Luxemburgo, a partir del año 2015 impulsan el proyecto de Finanzas Rurales y Ambientes (FRA). El cual ha desarrollado  cuatro productos para la clientela: i) arrendamiento financiero; ii) eficiencia energética; iii) préstamos para mujeres emprendedoras rurales y; iv) línea de crédito productiva medio ambiental.

Para implementar el proyecto, Redcamif junto con ADA-Luxemburgo seleccionaron a dos IMF afiliadas a Asomif, que son Fundenuse, S.A. y Pro Mujer, LLC IMF. 

Cabe mencionar que antes de implementar el proyecto ambas instituciones realizaron un estudio para conocer las demandas específicas de los clientes y las capacidades de las IMF para desarrollar productos financieros innovadores. Con los resultados de dicho estudio, el asesoramiento de Asomif y las consultas al personal de Pro Mujer LLC y Fundenuse S.A., las instituciones seleccionaron los productos de fácil adaptabilidad a las necesidades de su clientela meta.

De los cuatro productos disponibles Fundenuse S.A., optó por dos: Eficiencia Energética y Línea de Crédito Productiva Medio Ambiental. Los productos fueron ofrecidos en las sucursales de Jalapa, El Jícaro, Quilalí y Pantasma. En cambio Pro Mujer LLC, tomando en consideración las características de su clientela, seleccionó “Crédito Individual Agropecuario para Mujeres Emprendedoras”, que está disponible en las sucursales de Estelí y Matagalpa, en la zona norte de Nicaragua.

Al cierre del proyecto piloto en enero 2017, ambas IMF atendieron a 205 clientes. De estos, un poco más de la mitad (126) corresponden al portafolio de Fundenuse S.A. con una cartera colocada de más de 464,000 dólares. En cuanto al producto Crédito a Individual Agropecuario para Mujeres Emprendedoras alcanzó una colocación de 79 clientas, con un saldo de cartera de más de 126,000  dólares.

Entre los beneficios que la clientela de Fundenuse S.A y Pro Mujer LLC están obteniendo con el proyecto de Finanzas Rurales y Ambiente, distinguimos los siguientes: 

a.     Financiamiento apropiado para realizar inversiones que les facilitan su capitalización.

b.     Financiamiento a mujeres que por falta de garantía adecuada no pueden acceder a los montos que permitan hacer crecer sus negocios.

c.   Expansión e implementación de tecnologías amigables con el medioambiente, generando resultados positivos en sus negocios y contribuyen a la concientización de sus familias, en cuanto al deterioro del medioambiente y sus efectos.

d.     Más clientes reciben el producto de crédito mujeres emprendedoras.

e.     Empoderamiento de la mujer por su contribución a los ingresos del hogar.

f.    Se han mejorado las condiciones de acceso a financiamiento para las mujeres.

g.   Las clientes reciben un producto en condiciones de tasa, plazo montos y frecuencias de pago, adecuado a la actividad agropecuaria que realizan.

El resultado final del proyecto es la mejora en la calidad de vida de las mujeres y hombres de las áreas rurales de la zona norte de Nicaragua, a través de la ampliación de la oferta de financiamiento rural con enfoque ambiental.