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En su índice de países complejos de 2017 el grupo, que tiene su sede regional para América Latina en Miami y cuyo negocio es prestar servicios a las multinacionales que desembarcan en un país determinado, puso a Turquía en el puesto número uno de 94.

Le siguen Brasil (segundo puesto), Colombia (sexto), Argentina(noveno), Bolivia (duodécimo) y México (décimo quinto).

Para elaborar el índice se tuvieron en cuenta cuatro parámetrosde complejidad ponderados, teniendo en cuenta las normas yreglamentos contables y fiscales en diferentes jurisdicciones y los riesgos asociados con el incumplimiento.

Argentina, que en el índice de 2016 ocupó el puesto número uno, es líder este año en complejidad en uno de los cuatro parámetros, el de “Informes”, mientras México encabeza el de “Contabilidad”.

El español Raimundo Díaz, director de TMF para América Latina y el Caribe, dijo a Efe que donde la contabilidad y la tributación son más simples a nivel regional es en los países centroamericanos, incluyendo Panamá, y en Perú. 

A juicio de Díaz, por regla general, cuando hay mucho empeño en recaudar, la política tributaria de un país se complica.

En Brasil, por ejemplo, hay más de 90 impuestos, aranceles y contribuciones, que además corresponden a tres niveles recaudatorios, federal, regional o local, como sucede en España, que está en el puesto 18, y en Argentina, en el noveno.

DIFICULTADES

Eso hace que sea difícil para una empresa extranjera “estar al día” en ese aspecto e implica un mayor riesgo de multas o sanciones.

Además, en Brasil tienen unos plazos de cumplimiento muy cortos, lo que complica todavía más las cosas, señaló Díaz.

El informe destaca como positivo la introducción en Brasil de  un sistema único (eSocial) que hace innecesario que las empresas envíen informes separados al Seguro Social, al Servicio de Rentas Internas y al Ministerio de Trabajo y Empleo.

De Colombia, TMF dice que se han llevado a cabo dos reformas fiscales en menos de tres años y los cambios más recientes han dado lugar a una formulación que permite diferentes interpretaciones de las principales normas fiscales, lo que aumenta su complejidad.

Bolivia ha mantenido un clima de negocios relativamente estable en los últimos años, sin embargo cuestiones como la falta de transparencia y decisiones arbitrarias relacionadas con la regulación agravan su complejidad, agrega el informe.

De México se señala que su legislación fiscal es única en el sentido de que la documentación básica aceptada que respalda las transacciones es la factura emitida por el proveedor.

Aunque el país está en proceso de adoptar las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF o IFRS en inglés), es importante que todas las empresas extranjeras que lleguen a México analicen las diferencias normativas y de presentación de informes. “Al operar en un mercado global diverso, conocer y comprender los requisitos locales para el cumplimiento financiero puede demostrar la diferencia entre el éxito o fracaso comercial transfronterizo”, señala TMF.