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La caficultura hondureña está bajo el acecho de un supuesto nuevo tipo de roya que devora su variedad insignia: lempira, uno de los cafetos preferidos por haber sido resistente a los embates del hongo y que, según estadísticas de las autoridades hondureñas, representa el 70 por ciento de sus plantaciones.

De acuerdo con Asterio Reyes Hernández, presidente el Instituto Hondureño del Café (Inhcafé), también afecta a las variedades de “café 90 y paraneima”, también tenidas como resistentes a la roya. Un video de sus declaraciones ha circulado entre productores neosegovianos.

Explicó que la cuna de esa presunta nueva raza es el municipio de Campamento, en el oriental departamento de Olancho, donde se detectó el primer brote de la enfermedad.

“Debo decirles que ya tenemos el 50 por ciento de presencia en la mayoría de los 15 departamentos productores de los café de Honduras”, apuntó.

ATAQUE VIRULENTO

Dijo que no hay aún cálculo del daño causado, pero lo duro del ataque podría verse a partir de este mes.

Recordó que la nueva roya, tal como la anterior, se propaga fácil y rápidamente. Lo hace por medio del aire, del tránsito de personas, trabajadores y automotores que circulen por las zonas cultivadas.

El alto funcionario hondureño observó que la actual situación no es para generar alarma, como para pensar que va a desaparecer la caficultura. “Estamos actuando con objetividad, si no actuamos oportunamente en realidad la caficultura en altísimos porcentajes en riesgo (se verá) sumamente afectada”, advirtió.

Agregó que con incidencia del 6 por ciento se puede convivir con la roya, pero sosteniendo apoyo técnico y financiero. Emilio Gutiérrez.

El titular del Inhcafé dijo que el 95 por ciento de la caficultura hondureña está en manos de pequeños productores, con mínimos de 5 hectáreas.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES

Resaltó que ese rango de propietarios tiene sus ventajas y desventajas. “Una es la facilidad de que se puede controlar este hongo en las pequeñas parcelas; pero la gran desventaja para estos pequeños productores es que son los más vulnerables. Son los que más necesitan de un financiamiento oportuno”, señaló.

Otra piedra en el camino que señaló son las deudas que los productores aún lastran desde el masivo ataque de la roya en 2013, que se ensañó principalmente en las variedades descendientes de los arábigos.

Otro obstáculo que resaltó es la débil comercialización del café en Honduras. “El café que se puede comercializar en Honduras se está yendo para Guatemala y Nicaragua”, criticó.

Según Reyes Hernández, 130,000 familias hondureñas viven económicamente de la caficultura, cultivo que está extendido en 15 departamentos de Honduras.

EN NICARAGUA

Según Emilio Gutiérrez Quintanilla, directivo de la Asociación de Caficultores de Nueva Segovia (Asocafens), la nueva roya detectada en el vecino país estaría afectando áreas sembradas con esa variedad ‘lempira’ en la franja fronteriza (sobre cordillera Dipilto-Jalapa).

“Creemos que no en grandes extensiones, pero sí existen pequeñas áreas en manos de pequeños productores que utilizaron la variedad lempira”, anotó.

Añadió que sí ya se han visto manchas de color pardo y pústulas en el follaje del café de la variedad lempira, y ya se encuentran en proceso de defoliación.

Recordó que la popularización de los cafés lempira y catimores en Nicaragua se hizo principalmente por la introducción de semillas desde Honduras o por el desarrollo de plantaciones ya establecidas en el país.

“Realmente no sabemos de estadísticas para determinar qué áreas han sido sembradas con café lempira en Nicaragua o de otras variedades resistentes a la roya, en parte, porque toda la siembra que se hizo después del 2012, se hizo de una manera desordenada, sin ningún registro y fue sin semillas certificadas”, observó Gutiérrez Quintanilla.

Dijo que en días recientes una delegación de la Asociación de Caficultores de Nueva Segovia visitó a homólogos en el vecino departamento de El Paraíso, para recoger información de primera mano sobre la incidencia del hongo.

SE REQUIERE RESPUESTA DE UN PLAN

“Ellos (los hondureños) están ahora trabajando para identificar cuál raza del grupo de roya es la que está atacando la variedad lempira”, expresó.

La delegación nicaragüense visitó algunas fincas “y realmente la situación es de alarma en Honduras. Algunas plantaciones ya están devastadas, destruidas”, apuntó.

El directivo de Asocafens dijo que toda la información compilada en Honduras está siendo compartida con los productores neosegovianos y para elaborar un plan de respuesta.

“Se ha demostrado que la roya y otras enfermedades de los cafetales no es un asunto de aplicar insumos y químicos, sino que requiere de un manejo integral, de reposición de tejidos, adecuada fertilización y un monitoreo permanente para fijar un nivel de incidencia”, recomendó.