•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Chinandega es tierra de vocación agrícola, donde se produce en gran cantidad granos básicos y los pequeños productores enfrentan el cambio climático. 

La mayoría de ellos cree que este es un buen invierno, pero son prudentes. Sin embargo, hay una mujer que desafió a los fenómenos naturales y hoy habla sobre una experiencia que le ayudó a tener buena cosecha el año pasado.

Ella es Blanca Victoria Landero Betanco, presidenta de la Cooperativa de Mujeres Ejemplares y una de las primeras personas originarias del campo en ser nombrada hija dilecta del municipio. Ella asegura que el año pasado cosechó bien, a pesar de que el invierno fue malo. 

¿Qué expectativas tiene para el presente ciclo agrícola?

Poseo un lote de tierra de cinco manzanas. El éxito yo lo mido porque elijo semillas criollas y porque hago las prácticas agroecológicas. Muchos productores deciden sembrar con  semilla de maíz mejorado o de largo plazo. Si yo los hubiera seguido, no hubiera tenido resultados. Preferí semillas de corto ciclo.  Vamos mejorando, seleccionando y escogiendo las mejores. Son semillas que las dejaron nuestros abuelos.

Sembramos cinco manzanas. En ese lote cultivamos maíz, arroz, frijoles y sorgo. Además tengo huertos de verduras y reforestada la propiedad con árboles frutales, que luego ofrezco a las mujeres que van a vender al mercado.

¿Cuál es la propuesta suya para desafiar el cambio climático?

Todo es hacer negocio. Las buenas prácticas son mi principal propuesta. Consiste en preparar abono mineral, foliares orgánicos para evitar usar químicos en la tierra. Aquí se hacen con harina de roca, con materiales que se consiguen en la misma finca. Una parte se usa, otra se vende a los productores de la zona y la otra se guarda.

¿Qué resultados ha tenido con estas prácticas?

Los productores hicieron labores agrícolas en marzo. Yo no preparé tierra en verano, porque opino que eso provoca las tolvaneras, mejor dejo que pase la vaguada y se instale el invierno. El año pasado la producción fue cosechar 60 quintales en sorgo. El maíz amarillo me dio 45 quintales (por manzana) y el frijol 15 quintales.

¿Cuenta con algún tipo de financiamiento?

No, los productores no debemos esperar financiamiento. Yo insto a comenzar a hacer los trabajos en el campo. Estas buenas prácticas renuevan los suelos, mejoran tu salud, porque no aplicás insecticidas y aumenta los resultados de los cultivos.

Es cierto que es trabajo fuerte, pero hay un secreto y es el trabajar con la familia. En ese sentido,  se dividen las labores y todos contribuyamos al crecimiento económico familiar, el de otros hogares y del mismo municipio.