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Estados Unidos lanzó ayer sus primeras negociaciones comerciales con China desde el inicio de la presidencia de Donald Trump, con el reclamo de un intercambio “equitativo” y con mas acceso de sus bienes y servicios al gigante asiático.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, demandó cambios en los intercambios bilaterales tras marcar que las exportaciones chinas a Estados Unidos aumentaron más de 200% en los últimos 15 años y alimentan un déficit comercial que fue de 309,000 millones de dólares en 2016.

“Podríamos entenderlo, si esto fuera la consecuencia natural de las fuerzas del libre mercado, pero no es así”, dijo Ross al abrir la jornada de discusiones entre las mayores economías del mundo.

“De manera que ya es hora de reequilibrar nuestras relaciones de comercio e inversiones de una forma más justa, equitativa y recíproca”, añadió.

Las conversaciones son la continuación del proceso emprendido por las dos administraciones anteriores y que el gobierno de Trump pasó a llamar Diálogo Económico Amplio EE. UU.-China (CED, por sus siglas en inglés).

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que las conversaciones con la delegación, encabezada por el viceprimer ministro Wang Chang, apuntarán a dar pasos concretos para ofrecer más acceso a empresas estadounidenses al mercado chino.

“Necesitamos trabajar juntos para maximizar los beneficios a ambas partes. Pero eso solo es posible si hay una relación más justa y equilibrada entre EE. UU. y China”, añadió Mnuchin.

“Eso significa discutir los desequilibrios provocados por la intervención de China en su economía”, dijo. Y agregó que “una relación más equilibrada generará prosperidad para nuestros dos países y el mundo”.

En su campaña a la Casa Blanca, Trump, atacó a China por sus prácticas comerciales que considera desleales. Pero en una reunión con el presidente chino, Xi Jinping, le prometió cambiar su retórica y lanzar un plan de cooperación económica.

En febrero pasado, funcionarios chinos declararon a la prensa que Washington estaba aplicando políticas “proteccionistas” y violando las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El departamento estadounidense de Comercio impuso, en ese mismo mes, aranceles de entre 63% y 190% a algunos exportadores de acero chino, a los que acusa de vender sus productos por debajo del precio de coste o de estar subvencionados por el Gobierno.

“Estados Unidos ha violado las normas de la Organización Mundial de Comercio, obviando las abundantes pruebas proporcionadas por las compañías chinas y las ha tratado de manera injusta solo porque son empresas estatales”, dijo Wang Hejun, del ministerio chino de Comercio, citado por la agencia oficial Xinhua.