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A nivel general, incrementar los rendimientos y la calidad en los cultivos es posible si los productores ponen en práctica el uso de tecnologías biológicas y orgánicas. En un primer punto, bajar la carga química en los cultivos para asegurar la sostenibilidad de los mismos es el tema principal que compete a todos los productores nicaragüenses, a fin de garantizar la inocuidad y la nutrición de las plantas en su estado más puro: “una planta mejor nutrida es una planta que va a tener un mayor rendimiento, producirá más y será de calidad, y además será menos atacada por las enfermedades y las plagas”, sostiene David Argüello Hernández, gerente de Ventas y Desarrollo de Ramac.

El cambio climático y las malas prácticas agrícolas, incluyendo el abuso de los químicos, son elementos que desde hace varios años afectan la productividad de los diferentes rubros agrícolas, y contrarrestarlos es el desafío, de ahí que el tema principal que se ha venido trabajando es el de nutrición.

Luego de la parte de nutrición, el experto expone que hay un programa de manejo contra enfermedades y plagas en armonía con el medioambiente, y es ahí en donde entra en función la inserción de tecnología orgánica y biológica, la cual baja la carga química dentro del cultivo para asegurar la inocuidad de la cosecha, cuyo procedimiento debe ser acompañado de una asistencia técnica personalizada de un equipo de trabajo certificado en el tema. Argüello indica que aproximadamente un 90% de los productores nicaragüenses no realiza un diagnóstico acerca de sus cultivos en general, entre ellos, el de pasto.

Análisis de suelo

Teniendo en la mano un plan de manejo nutricional se logra hacer un uso racional y adecuado del suelo, se frena la degradación del mismo y se garantiza la sobrevivencia del cultivo. Las prácticas de manejo en los cultivos en las que se hacen uso de nuevas tecnologías al aplicar algunas herramientas técnicas como lo es el análisis de suelo; es fundamental para determinar lo que tiene el suelo y qué recomendaciones específicas seguir de acuerdo a lo diagnosticado a fin de que el cultivo pueda lograr una máxima producción.

En el caso específico de los análisis de suelo en pastos, explica que se han realizado estudios en diferentes zonas en las que potencialmente se concentra la mayor cantidad de ganado en el país, y que partiendo de esos análisis se han ejecutado algunos programas de manejo nutricionales, específicamente haciendo uso de un fertilizante llamado Nutripasto, el cual es aplicado en diferentes etapas fenológicas de la planta y que da como resultado un mayor rendimiento que, en el caso del pasto, proporciona mayor proteína, elemento que nutre al ganado.

Semillas

Si bien es cierto que hay que contar con un buen manejo nutricional, también es importante contar con un buen material genético, que lo proporcionan las semillas, mismas que se adaptan a zonas secas y lluviosas. Existe una línea de semillas de pasto, cuyo material genético es de alto rendimiento, y son materiales traidos de Brasil y distribuidos por Ramac en nuestro país. Estas semillas se adaptan de acuerdo al tipo de ganado, razas, condiciones de clima de la zona, tipo de suelo, y de acuerdo a estos aspectos, los técnicos recomiendan el mejor material. La semilla potencializa el rendimiento, contribuyen con el buen manejo agronómico, nutricional, control de plaga y maleza, y enfermedades.

Diferentes opiniones de productores ganaderos que han utilizado las herramientas tanto nutricionales como de protección de plagas y enfermedades, han experimentado resultados positivos en torno al rendimiento y calidad de los pastos, también para incrementar los niveles de proteína en los pastos, que es importante sobre todo en los periodos de sequía en donde ganado necesita un alimento de mayor calidad. Básicamente el agricultor que utilice este tipo de tecnología, mejora no solo en rendimiento y la calidad de su pasto, si no en su poder nutritivo del pasto, manifiesta el experto.