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Desde que las autoridades salvadoreñas les ordenaron a sus importadores reducir sus compras del producto a las plantas nicaragüenses, se han dejado de exportar aproximadamente 400,000 libras de queso, informó ayer Wilmer Fernández, presidente de Canislac.

El presidente de Canislac aseveró que las afectadas son 14 plantas, de 36 que están certificadas en el país.

La reducción de las compras de queso, por medio de los importadores, es solo una de las medidas que está tomando El Salvador para restringir la entrada de este producto a su territorio, manifestó Fernández, quien leyó ayer un pronunciamiento dirigido al Gobierno de Nicaragua, para que se tomen acciones.

Fernández señaló que la mayoría de los requisitos impuestos por El Salvador “contravienen las regulaciones centroamericanas, el Tratado General de Integración Centroamericana, los principios de transparencia de la Organización Mundial del Comercio y el reglamento de medidas sanitarias y fitosanitarias”.

Según Canislac, el queso representa el 70% de las exportaciones de productos lácteos del país.

“De permitir estas medidas de El Salvador, por ejemplo, la limitación del volumen (a exportar a ese país) de manera general para todas las plantas sin justificación sanitaria, incrementaría la crisis nacional de excedente de leche (causada por el llamado golpe de leche)”, afirmó Fernández. De acuerdo con Canislac, en el país existen más de 140,000 productores de leche.

Fernández además advirtió que la práctica del establecimiento de cuotas fue abolida por el Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamérica (Comieco) y por una sentencia de la corte salvadoreña.

Jairo Matus, presidente de la Cooperativa Chontalac, del municipio de San Pedro de Lóvago, indicó que las restricciones por parte de El Salvador al queso nicaragüense tienen un impacto nacional. Señaló que las plantas procesadoras de queso son generadoras de empleos y el principal impulsor de la economía de sus territorios.

Fernández fue más explícito al decir que las plantas procesadoras podrían comprarles menos leche a los ganaderos, porque no tendrían mercado para el queso. El Salvador es el principal mercado del queso nicaragüense, con aproximadamente un 80% del total de exportaciones de ese producto. 

“Lo importante es que los ministerios correspondientes (de economía) establezcan la solicitud de una reunión bilateral, con acompañamiento del sector privado que son los afectados”, externó el representante de Canislac.

Fernández indicó que por el momento los productores no están siendo afectados porque se les sigue comprando el mismo volumen de leche. “En este momento, no está siendo afectado ningún productor, porque las cooperativas y empresas transformadoras están acopiando los mismos volúmenes y los excedentes de queso que se les pueden dar los están almacenando”, dijo el presidente de Canislac.

Otro de los problemas en El Salvador es que están requiriendo muestreo de los productos nicaragüenses.  “Esa parte es discriminatoria también, porque la frecuencia del muestreo para Honduras es por cada ocho contenedores, pero en el caso de nosotros (Nicaragua) son dos muestras por cada tres. Todos esos aspectos son violatorios a lo ya acordado. Incluso hay un documento firmado en 2012 que establece la frecuencia de muestreo. Es decir, hay varias cosas que estarían afectando el comercio con El Salvador”, sostuvo Fernández.

Buenaventura Bravo, presidente de la Cooperativa Agropecuaria de Servicios Santo Tomás R.L., dijo que uno de los problemas que enfrentan las cooperativas y plantas es la falta de información, porque ellos solo están siendo notificados por los importadores salvadoreños.