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La empresa Centrolac se comprometió ayer a no importar leche en polvo, mientras haya suficiente producción de leche de vaca en el país, e invitó a otras empresas a seguir esa medida.

Este año, el sector lácteo nicaragüense ha enfrentado una serie de problemas que van desde un golpe de leche muy intenso hasta el cierre de mercados para varios productos, como la leche y el queso, a través de medidas no arancelarias, según fuentes del sector.

Por ejemplo, la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) informó recientemente que El Salvador está restringiendo la entrada de queso nicaragüense a su territorio, lo que en un futuro agravará más la problemática de los productores de leche y las plantas procesadoras de queso. Ese país es el principal mercado de ese producto.

Convenio 

“No hemos importado leche en polvo en varios años y no vamos a importar leche en polvo este año. Tampoco vislumbramos ningún escenario en el que tengamos que importar leche en polvo el año que viene. Vemos que hay suficiente leche de calidad en Nicaragua para que no sea necesario importar leche en polvo”, manifestó Alfredo Lacayo, director ejecutivo de Centrolac.

Lacayo aseveró que no solo creen que “este año no es necesario importar leche en polvo, sino que también” creen “que es hasta cierta medida irresponsable importar leche en polvo”.

Centrolac asumió ese compromiso en un convenio que firmó ayer con una de las organizaciones ganaderas del país, con respaldo del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

Otros acuerdos

Lacayo expresó que además se comprometieron a cumplir con el Reglamento Técnico Centroamericano (RTCA), “en cuanto a etiquetado, materia prima y comercio”.

“Nos comprometemos a trabajar con nuestros puntos de ventas, para que separen la leche de las mezclas lácteas y de las leches modificadas, de manera que el consumidor no se confunda y crea que está comprando leche cuando está comprando una mezcla láctea”, afirmó el director ejecutivo de Centrolac.

Dijo que como Centrolac están conscientes de que las mezclas lácteas tienen un papel que jugar en países en vías de desarrollo, como Nicaragua, pero que el consumidor tiene el derecho de saber cuándo está comprando ese producto y cuándo está comprando leche de vaca.

Otro de los compromisos que adquirieron Centrolac y los ganaderos fue “realizar acciones conjuntas para buscar alternativas que permitan implementar la Ley 688, que es la ley del vaso escolar”. Lacayo indicó que incluso se refieren, con ese acuerdo, a la posibilidad de gestionar financiamiento para que se pueda implementar ese mecanismo.

José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), refirió “el esfuerzo que se ha venido haciendo desde el sector privado para implementar acciones que contribuyan a la solución de la problemática del sector lácteo” del país.

El pasado martes, los ganaderos también firmaron con el Gobierno una serie de acuerdos para “tomar acciones conjuntas de cara a la problemática del cierre de los mercados naturales de los productos lácteos de Nicaragua”.