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Cebollitas Artesanales es el nombre del producto con el que Valeria Alemán decidió emprender. Se trata de cebollas encurtidas elaboradas de manera artesanal y que surgió, el 23 de julio del año pasado, ante una crisis económica en el seno familiar.  

“Hubo una ocasión en la que mi esposo y yo no teníamos nada de dinero y comencé a pensar, hasta que un día me levanté y simplemente sentí que el encurtido de cebollas era lo que tenía que hacer porque me encanta cocinar”, comenta. 

Alemán manifiesta que estaba consciente que debía generar dinero, pero fue hasta seis meses después de la crisis que decidió emprender con este proyecto. “Yo tenía la idea de hacer encurtido pero no la ejecutaba”, comenta.

“Un día nos fuimos al supermercado con menos de 500 córdobas, compré las cebollas y al principio hice tres tipos de cebollas: cebollas con jalapeño, cebollas con vegetales y cebollas sin chile”, recuerda la emprendedora nicaragüense.

Sin embargo, Cebollitas Artesanales ahora ofrece cebollas enteras dulces o picantes, cebollitas en cuadritos dulces, cebollitas con cuatro tipos de chiles rojos, cebollitas con jalapeño y también ofrece una salsa picante a la que nombró La llorona.

“Tenemos presentaciones de vidrio desde cinco onzas hasta 32 onzas, además ofrecemos las cebollitas con presentaciones de bolsas plásticas metalizadas desde ocho onzas hasta 32 onzas”, indica. El primer pedido fue de 40 envases y ha tenido una buena aceptación en el mercado. 

“Recuerdo que subí en las redes sociales una foto del producto para mis amigos y familiares y al tercer día de haberla subido me atreví a ponerla en los grupos de ventas de Facebook y en los primeros meses las personas me pedían entre 40 y 60 envases de cebollitas, ahora estamos haciendo entre 500 y 800 envases de cebollitas mensuales”, comentó Valeria Alemán.

Dificultades

“La principal dificultad que pasé fue tomar la decisión de ponerle pausa a mi carrera, estoy en el último año de la carrera de Psicología y aparte de lo económico eso fue lo más difícil para mí”, consideró. Su meta es que el producto de cebolla se ofrezca en todos los distribuidores del país. Aunque aspira a exportar. 

“Ya estamos constituidos legalmente, ya tenemos nuestro registro sanitario, toda la parte legal ya la completamos y también fue un poco difícil porque no sabíamos nada de las industrias alimenticias y tuvimos que capacitarnos”, expresa. 

Cebollitas Artesanales se distribuye en 16 empresas en Managua y hacen entregas a domicilio en toda Nicaragua. Valeria destacó que apostó por los encurtidos (Cebollitas Artesanales) porque le gusta, “nosotros le llamamos encurtidos con cebolla, no le decimos chilero porque no son los tradicionales chileros, nosotros somos receta fusión”.

“Empezamos con un taller pequeño y a los 11 meses teníamos lo suficiente para construir un lugar más grande con nuestras mesas de trabajo y divisiones, porque antes en el mismo espacio realizábamos todo el proceso”, explicó la emprendedora.

Añadió que a los encurtidos le ha incluido toques aromáticos y toques dulces. “El producto es una fusión de chile, y para que quedara la receta final pasaron aproximadamente 5 meses de prueba”. La emprendedora aconseja a las personas, que al igual que ella desean emprender, que deben de tener una mente abierta y un corazón humilde.