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PANAMA / AFP

Si la crisis mundial se prolonga, “la cosa se pondrá más complicada para Centroamérica”, advirtió este lunes el responsable de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias, quien auguró un “año difícil”, sobre todo por la pérdida de empleo en la región y el consiguiente riesgo de que aumente la pobreza.

“El tema para nosotros es la duración (de la crisis) y si las economías centrales van a salir con un crecimiento dinámico, aletargado y semitrancado por varios años, en cuyo caso, el impacto sería para nosotros mucho más complejo”, dijo Iglesias poco antes de inaugurar el Centro de Información de la Segib para Centroamérica, en Panamá.

Y es que estamos ante una “crisis inédita, imprevisible y muy rebelde”, porque, dijo, “no responde a las terapias tradicionales” ni “hay nadie que escape al fenómeno que tenemos delante”, agregó el uruguayo Iglesias, quien fue durante 17 años presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

No todos los países de la región sufrirán de la misma forma. Entre los mejor parados citó a Panamá, cuyo crecimiento se situará en torno del 3%, la mitad de lo previsto. Pero el resto de países centroamericanos ya está resintiendo la caída de las exportaciones y de los precios de éstas, la restricción del crédito, el descenso del turismo y de las remesas.

Gracias al colchón de seguridad construido en los últimos años, con la reducción del endeudamiento externo de los Estados, la mejora de las condiciones fiscales “mucho más cómodas que las que teníamos antes”, y el aumento de las reservas, la región ha podido soportar hasta ahora mejor la crisis, explicó Iglesias.

“El hecho de tener medidas para hacerle frente a los impactos, por lo menos en el corto plazo, es una forma de alivio muy importante”, dijo, pero el temor ahora es que el futuro será “más complicado” en la medida que la crisis se prolongue.

Políticas coherentes

En una región en pleno proceso de cambios políticos con la llegada de la izquierda a Nicaragua y a partir del 1 de junio a El Salvador, la socialdemocracia a Guatemala y los próximos procesos electorales en Panamá (mayo), Honduras (noviembre) y Costa Rica el próximo año, ahora más que nunca son necesarios “liderazgos responsables” que lleven a cabo “políticas coherentes”.

“En cualquier hipótesis de cambio, las políticas tienen que ser coherentes y tienen que hacer sentido y si los liderazgos caen en populismos de cualquier tipo, las medidas tienen la vida corta”, advirtió.

Todo esto apuesta por la educación, como lo hicieron países destrozados al término de la guerra, como Corea del Sur, los programas sociales, para lo que será necesario subir impuestos, o invertir en infraestructuras “para mover la máquina”.

“El consumo social, el que parte del Estado va a tener un papel importante en los próximos años”, dijo antes de advertir: “estamos entrando en una nueva etapa en la que está cambiando la geografía económica y financiera del mundo de forma muy violenta”.