•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Las altas temperaturas del ambiente exterior y la seguridad que garantiza el llevar las ventanas del vehículo  cerradas, son dos razones muy poderosas para utilizar el aire acondicionado, y este hecho de por sí ya implica que se le dé al mismo, un buen mantenimiento, a fin de garantizar el disfrute de un ambiente agradable y fresco dentro del habitáculo del automóvil. Pero, aparte del mantenimiento, utilizar de forma sabia el ventilador es primordial, ¿la razón? no malgastar el combustible, según advierte Rexie Valdivia Silva, especialista en instalación y reparación de aires acondicionados, del taller mecánico Rexie. 

Funcionamiento

De acuerdo con el especialista, el aire acondicionado es como el corazón, tiene descarga y succión. Esto se traduce en que todo aire acondicionado se compone de un compresor, y este bombea el gas a altas temperaturas en estado gaseoso dentro del circuito del ventilador. Cuando el compresor expulsa el gas, este se dirige al condensador (ubicado delante del radiador), el cual disipa el calor del gas a través de unas celdas llamadas intercambiadores de calor y estas tienen a su vez, un abanico auxiliar con el que se aprovecha el enfriamiento del aire.

Hasta ese punto, el proceso se llama ebullición, se transforma el gas del estado gaseoso a estado líquido, pasa por un filtro deshidratador que purifica el gas y que al mismo tiempo succiona la humedad. La siguiente etapa se llama evaporización, el gas entra a una válvula de expansión, y este gas es presurizado nuevamente a estado gaseoso, a partir de ahí, el gas que comienza a salir es frío. El gas regresa nuevamente al compresor y vuelve a salir, todo lo anterior se trata de un ciclo.

¿Gasta combustible?

Como el funcionamiento de todos estos equipos se basa en la compresión del gas refrigerante mediante un compresor que se acopla al motor, el trabajo acaba recayendo sobre él, lo que provoca que haya un mayor consumo de combustible. Cabe destacar, indica Valdivia, que “factores como llantas bajas, la cantidad de personas que van dentro del vehículo o el hecho de que el radiador esté sucio, provocan que al motor se le reste fuerza y hay que recordar que el motor tiene que mover todo ese circuito, de manera que habrá un mayor esfuerzo”. En general, el experto sostiene que no hay una estipulación exacta sobre qué cantidad de combustible nos puede consumir el aire acondicionado, pero estima que se dispara el consumo entre un 5 y un 20 por ciento, dependiendo de la eficacia del sistema, lo que significa un par de décimas de litros a los 100 kilómetros.

Al hablar de la eficacia del sistema, entra en juego la potencia de funcionamiento, es decir que cuanto mayor sea la diferencia entre la temperatura del aire y la que queremos alcanzar enfriándolo, mayor será la potencia necesaria y, por tanto, mayor será el consumo. En esto, también se debe considerar el tiempo de funcionamiento: cuanto mayor sea el tiempo, mayor será el consumo. Esto depende, nuevamente, de la diferencia de temperatura: mayor diferencia, más tiempo trabaja el compresor.

Información curiosa

El experto explica que se han realizado diversas investigaciones en el terreno automotriz, en las que se ha discutido sobre “si el abrir las ventanillas también supone un aumento del consumo”. La teoría que se maneja es que al abrir las ventanillas se rompe la aerodinámica del carro, lo que hace que el motor tenga que emplear más potencia para moverlo, aumentando así el consumo. Finalmente, expresa que se ha llegado al consenso de que la elección más eficiente para enfriar el habitáculo del carro dependerá de la velocidad. En las investigaciones se ha demostrado que a bajas velocidades, por debajo de los 80 o 90 km/h, el aumento del consumo, al abrir la ventanilla, es menor que por el uso del aire acondicionado, pero a mayor velocidad, es mejor llevarlas cerradas y encender la climatización.

Consejos sobre su uso

Factores climáticos como el calor o la lluvia obligan  hacer uso del aire acondicionado. Si por ejemplo el carro ha estado expuesto al sol y su temperatura está muy caliente, recomienda Valdivia, lo ideal es abrir las ventanas y encender el aire acondicionado, y cuando su temperatura haya bajado se debe proceder a cerrar los vidrios y programar la temperatura ambiente del habitáculo entre 25ºC y 27ºC. Una manera de ahorrar, es que cuando se llegue a la temperatura adecuada, se apague el aire acondicionado por un lapso de tiempo, para economizar combustible, y cuando se sienta otra vez el clima caliente volverlo a encender.

Antes de llegar al destino, también podrías apagar el aire acondicionado 10 minutos como mínimo y dejar las rejillas que vienen del aire del exterior abiertas, para tener un poco de ventilación y así ayudar a evacuar la humedad existente del sistema. En los climas fríos donde no es necesario el uso de aire acondicionado, se aconseja prender el sistema de enfriamiento de 5 a 10 minutos por semana, cuando no se usa el aire hay muchas posibilidades de perder el gas refrigerante, que es lo que usualmente pasa en carros usados por varios años. Valdivia asegura que también es recomendable verificar el funcionamiento de respiración de la caja de aire durante las revisiones del vehículo.