•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Una nueva opción para realizar transacciones de comercio internacional de una manera más eficiente están ofreciendo empresarios y funcionarios de Costa Rica, a través de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), la cual está siendo construida con una inversión estimada en un billón de dólares en Puerto Limón, al este de San José, con capacidad de albergar barcos con 8 mil y hasta 14 mil contenedores.  

El proyecto es efectuado bajo el esquema de concesión de obra pública por un período de 33 años: tres de construcción y 30 de operación, explicó Leonardo Brenes Muñoz, de APM Terminal, quien llegó a Nicaragua para presentar los detalles.

“En Moín tenemos un puerto de 650 metros de largo y una isla artificial de 40 hectáreas que está siendo creada por dos barcos draga, los mismos que participaron en las Islas Palmeras en Dubai. Tenemos estándares internacionales de seguridad y operacionalidad”, aseguró. 

En la obra emplearán grúas Post Panamax Plus que permitirán lograr un calado de 14.5 metros. Brenes manifestó que el puerto cuenta con tecnología de punta que, entre otras cosas, permitirá al dueño monitorear la entrada y salida de su contenedor. “Nuestro sistema de páginas web y aplicaciones permite contactarnos en cualquier momento, para confirmar que el contenedor ya está en puerto”, dijo. 

El sistema seguirá de cerca el trayecto del contenedor entre el punto A y el punto B, y en caso que haya una desviación en la ruta, este avisará inmediatamente.  

Beneficios     

Brenes aseguró que si los exportadores nicaragüenses hacen sus transacciones por la TCM pueden incrementar la conectividad a los principales mercados regionales, aumentar la seguridad en la cadena de abastecimiento y reducir los costos operacionales.  

Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (Apen), reconoció la importancia de la terminal de Moín, sobre todo en momentos de crisis, como la que atraviesa la región por la situación política en Honduras. 

“Podemos seguir utilizando (puerto) Cortés, pero a partir del año que viene vamos a poder hacer uso de Limón. Lo importante es que tengamos alternativas y que nuestros exportadores tengan la opción de escoger. La competencia siempre trae mejoras en los precios”, indicó Jacoby.   

Según el empresario costarricense, todos saldrán ganando. “Las navieras tendrán un incremento en la productividad y seguridad, y reducción en tiempos de espera y de operación. Los importadores y exportadores tendrán un aumento en la conectividad y certidumbre en la cadena de abastecimiento. Y las compañías de transporte terrestre recibirán atención de inmediato con sistema automatizado  y certidumbre en el momento de las transacciones”, apuntó.    

Ann Mc Kinley Meza, presidenta ejecutiva de la Junta de Administración Portuaria y Para el Desarrollo de la Vertiente del Atlántico (Japdeva), aseguró que la actividad portuaria en Costa Rica está dando un giro importante, lo cual es una oportunidad comercial no solo para su país, sino también para la región centroamericana. 

“El Caribe costarricense tiene una serie de ventajas por su ubicación geográfica y su cercanía con el canal de Panamá. Por esta terminal sale el 80% de las exportaciones de Costa Rica porque es el punto más directo con relación a nuestro primer socio comercial; la parte este de los Estados Unidos”. 

La funcionaria dijo que a los puertos costarricenses solamente llega el 1.3% de la carga nicaragüense, por lo que recomendó a Nicaragua aprovechar esta oportunidad que ofrece Moín.

Otros proyectos que benefician el comercio entre Costa Rica y Nicaragua son la apertura del puente Santa Fe, el puesto fronterizo Las Tablillas, la nueva carretera entre Vuelta Kooper y Bajos de Chilamate, y el proyecto de renovación fronteriza entre ambos países financiado por el Banco Interamericano de Nicaragua (BID).

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus