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Para poder progresar debemos vernos a nosotros mismos antes que a los demás, y erradicar de nuestras mentes el llamado “pensamiento víctima”, porque nos inhibe y nos lleva a estado de parálisis, opinó el especialista en pensamiento creativo Rodolfo Saravalli, cuya Asociación Costarricense de Creatividad (Acocre) suscribió una alianza con el Centro de Estudios Empresariales (Ceem) que preside el economista Freddy Cruz Cortez.

El “pensamiento víctima” abunda en nuestras mentalidades, y consiste en achacar a los demás, o bien a factores externos, la causa de nuestros resultados negativos. Este pensamiento está presente en la mayoría de leyendas urbanas y canciones románticas, pero no solamente en América Latina y las otras sociedades pobres del mundo.

Los náufragos sobrevivientes del Titanic llegaban a Nueva York diciendo que “un iceberg había chocado contra ellos”, y no al revés. Y es precisamente al cambio de esta mentalidad que apunta la teoría del pensamiento creativo, la que ahora está disponible combinada con las capacitaciones gerenciales y de emprendimientos que sirve el Ceen, ubicado del antiguo cine Cabrera media cuadra abajo.

¿Por qué una alianza de creatividad y gerencia? Porque en este mundo globalizado ya no es concebible una cosa sin la otra, responden Saravelli y Cruz Cortez, a cuyos criterios, en Centroamérica hace falta romper fronteras físicas para pasar de posiciones pasivas, defensivas e individuales, a posiciones proactivas, audaces y acordes con el pensamiento de nuestra época.

La presente alianza regional de creatividad y gerencia, dijeron ambos especialistas, nos saca del enfoque de falsa competencia. Ya no es que cada quien mantiene oculto lo que sabe para no tener competencia, sino que se trata de juntar los conocimientos y ponerlos al servicio de los sectores públicos y privados, mediante capacitaciones y consultorías, para que éstos puedan ofrecer productos y servicios de alta calidad. Saravelli, trabajador social y administrador de empresas con veinte años de experiencia en capacitación, sostiene que “la creatividad te lleva a encontrar nuevas posibilidades, a innovar lo que existe, y también a transformar. Es una estructura de pensamiento que rompe con lo cotidiano para encontrar lo mejor de lo mejor”, agrega.

Este pensamiento parte del interior de las personas y va hacia el exterior. Es un pensamiento relacional que faculta para la solución de problemas sin reproducir el elemento de la cotidianidad.

“Es --continuó explicando-- la irracionalidad que te genera la diferencia de lo que hacés. Desde ese punto de vista la creatividad tiende a cuestionar todo lo que se hace en relación con lo que se puede hacer mejor, con menos recursos, menos tiempo, menos inversión y optimización de los resultados”.

Al señalar los usos de la creatividad en las evaluaciones del clima laboral, la formación de liderazgos y la administración de recursos humanos, el economista Freddy Cruz concluyó:
“El pensamiento creativo es un conocimiento transversal que impregna positivamente cualquier estudio que busque seleccionar la mejor opción. Construye, no destruye, y aporta valores que generan juicios y opciones nuevas que responden mejor a los desafíos que plantea el entorno”.