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La rebaja de la calificación crediticia soberana a Colombia, de parte de Standard & Poor’s Ratings (S&P), ha provocado también que la calificadora disminuya  la nota a un grupo de bancos colombianos evaluados, argumentando una vulnerabilidad moderada, informan medios de ese país sudamericano. 

“Luego de reducirle a Colombia la calificación crediticia de BBB a BBB-, la calificadora Standard & Poor’s ha emitido las nuevas calificaciones para las empresas con participación del Gobierno, otros emisores nacionales en el exterior y el sistema financiero. Nadie se ha salvado de una menor calificación crediticia”, informó el pasado 12 de diciembre el medio especializado en economía Dinero. 

Según el medio colombiano, la calificadora advirtió que los bancos ya reflejan “el debilitamiento del perfil fiscal y de la posición externa del país que dan como resultado una vulnerabilidad moderada a los desequilibrios de la cuenta corriente que afectan a las instituciones financieras”.

El portal web Dinero, indicó  “que para reducir las calificaciones de los bancos también tuvo en cuenta que el riesgo económico para los mismos es muy alto según su Análisis de Riesgo de la Industria Bancaria por País (Bicra, por sus siglas en inglés), además este ya “ya captura el potencial deterioro del riesgo crediticio que se deriva de los crecientes desequilibrios económicos”. 

Bancos afectados

De esa manera S&P bajó sus calificaciones de largo y corto plazo a Bancolombia, sus subsidiarias y su filial panameña; Banistmo; Banco de Bogotá con sus subsidiarias; el BAC International Bank y Credomatic International desde BBB- hasta BB+ y desde A-3 hasta B respectivamente, aunque les mantuvo su perspectiva estable, informaron otros medios. 

La calificadora Standard & Poor’s reveló el pasado lunes que la reducción de su calificación a Colombia desde BBB hasta BBB- “como consecuencia de su vulnerabilidad a los choques externos y un menor crecimiento y recaudo a los esperados”.

“La economía colombiana sigue sufriendo las repercusiones de los efectos de los menores precios de las materias primas, reflejados en el alto nivel de deuda externa y la pronunciada volatilidad en los términos de intercambio del país”, argumentó la firma. 

También expuso que  “la combinación de un crecimiento más débil de lo esperado en 2017 y la dependencia parcial de ingresos extraordinarios para compensar el bajo desempeño de la reforma impositiva de 2016 demuestran la dificultad de reducir gradualmente el déficit general del Gobierno para cumplir con la regla fiscal de Colombia”.