•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

“Es una combinación de factores, pero lo que más está pesando es una desaceleración en la demanda de vehículos en Estados Unidos”, dice el economista y expresidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana.

Según el economista, Arana, Nicaragua lo que hace es que le vende arneses a México, y México a su vez ensambla y exporta a Estados Unidos.

“El 70% (de arneses) va a México y el 30% directamente a Estados Unidos y ha habido una desaceleración en el consumo de vehículos (en EE. UU.). Eso tiene fundamentalmente que ver”, refirió Arana.

Para junio de este año se estimaba que las ventas de vehículos habían caído 5.4%, con relación al mismo periodo de 2016, en ese país.

De acuerdo con el informe de Comercio Exterior, de octubre de 2017, del Banco Central de Nicaragua, las exportaciones arneses de Nicaragua cayeron en un 12%.

Las ventas de arneses al exterior, entre enero y octubre de 2017 ascendieron a US$498.9 millones, mientras que en el mismo periodo de 2016 llegaron a US$558.77 millones.

El informe indica que la reducción en las ventas de esos productos, fabricados en Nicaragua, al mercado mexicano disminuyeron en un 72.3%.

En el sector de los arneses, en opinión de Arana, hay mucha incertidumbre, por la negociación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, conocido como Tlcan o Nafta.

“Este es un sector que aún está rodeado de un manto de incertidumbre, diríamos, porque no está claro cómo va a quedar la negociación entre Estados Unidos y México. Primero no está claro si se va a cerrar o no (la renegociación). Esperemos que sí. Luego está el tema de las reglas de origen. Y están queriendo poner unas reglas de origen todavía más exigentes, que nos podrían dejar a nosotros descolocados en términos de ese mercado”, aseveró.

Arana explicó que Nicaragua y Honduras son los dos países de Centroamérica que exportan arneses a México. “Pero nosotros no somos considerados contenido Nafta y quieren cambiarse las reglas de origen,   de tal manera que el contenido Nafta sea mayor”, afirmó.

Dijo que la posición de Estados Unidos es que el contenido Nafta en cuanto a piezas de vehículos sea de un 85% y que el de EE. UU. sea del 60%. “Nos dejaría con un margen de apenas 15% que creo que nos descoloca a nosotros”, explicó Arana.

Eso quiere decir que, para que los vehículos mexicanos puedan entrar en Estados Unidos libre de aranceles, tienen que tener un contenido de partes en un 60% estadounidense, en un 15% de los países del Nafta (Estados Unidos, México y Canadá) y solo un 15% de otros países fuera del Nafta, como es el caso de Nicaragua. “Es un cambio fuerte”, aseveró Arana.

Según el economista, Nicaragua y Honduras deberían estar cabildeando fuertemente para que se entienda en Estados Unidos el impacto que puede tener “en un país como el nuestro” el cambio en las reglas de origen, “y apoyando a México para que logre un buen acuerdo, que destaque la importancia de la integración que hemos logrado”.

Arana dice que se debería hacer ver a Estados Unidos que el impacto de esas políticas se verá en una reducción de los ingresos por exportaciones de Nicaragua y Honduras, los empleos y los flujos migratorios, “porque al final de cuentas si no hay progreso en nuestros países, la gente termina migrando donde haya mejores ingresos”.

En 2016, las exportaciones de arneses de Nicaragua generaron US$662.9 millones y representaron más del 13% de las exportaciones totales del país.