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La polémica se instaló ayer en Chile luego que el economista jefe del Banco Mundial (BM), Paul Romer, reveló a un medio estadounidense que el organismo multilateral habría alterado datos sobre la competitividad chilena por “motivaciones políticas”.

Romer explicó al diario financiero Wall Street Journal, que se produjeron alteraciones en el informe “Doing Business” durante los últimos cuatro años, un ranking que mide a los diferentes países en el aspecto de la “competitividad en el ambiente de negocios”.

La metodología utilizada para la medición habría sido constantemente modificada mostrando una competitividad más baja de Chile durante el gobierno de la socialista Michelle Bachelet (2014-2018). Romer pidió disculpas y anunció que corregirán las cifras.

“Estas revisiones podrían ser particularmente relevantes para Chile, cuya posición en el ranking ha sido especialmente volátil en años recientes, y potencialmente ha estado contaminada por motivaciones políticas del personal del propio Banco Mundial”, indicó Romer en el reportaje del diario estadounidense.

La noticia causó polémica en Chile donde fue ampliamente divulgada por medios locales y mereció réplicas inmediatas.

“Muy preocupante lo ocurrido con el ranking de competitividad del Banco Mundial. Más allá del impacto negativo en la ubicación de Chile, la alteración daña la credibilidad de una institución que debe contar con la confianza de la comunidad internacional”, dijo la presidenta Bachelet en su cuenta oficial de Twitter.

Según Romer, durante la administración de Bachelet, la competitividad cayó del puesto 33 en 2015, al 120 un año después, por los constantes cambios realizados en la forma de medir el índice, y no por medidas económicas adoptadas por el gobierno chileno.

Según el diario estadounidense, el exdirector del grupo responsable del reporte en cuestión es el chileno Augusto López-Claros, un exprofesor de la Universidad de Chile ligado actualmente a la Universidad de Georgetown.

El Gobierno de Chile consideró ayer “una inmoralidad pocas veces vista” que el Banco Mundial haya manipulado los datos del país en su ranking de competitividad empresarial (Doing Business) para perjudicar al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.    

En declaraciones al periódico “The Wall Street Journal”, el economista jefe del Banco Mundial, Paul Romer, se disculpó con Chile y dejó entrever que la situación tuvo motivaciones políticas, para mostrar indicadores más bajos durante el segundo mandato de Michelle Bachelet, quien en su cuenta de Twitter calificó de “preocupante” la manipulación.    

“Muy preocupante lo ocurrido con el ranking de competitividad del Banco Mundial. Más allá del impacto negativo en la ubicación de Chile, la alteración daña la credibilidad de una institución que debe contar con la confianza de la comunidad internacional”, precisó.    

Más tarde, en otro tuit, Bachelet anunció que pedirá una completa investigación: “Dada la gravedad de lo sucedido, como Gobierno solicitaremos formalmente al Banco Mundial una completa investigación”, precisó.   

“Los ranking que administran las instituciones internacionales deben ser confiables, ya que impactan en la inversión y el desarrollo de los países”, sostuvo.    

En tanto, en un comunicado oficial, el ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, afirmó que se trata de “una inmoralidad pocas veces vista”.   

Según el Wall Street Journal, Romer admitió irregularidades en el ranking de competitividad empresarial, que es uno de los principales informes económicos del Banco Mundial, en el que se habría cambiado reiteradamente la metodología para tergiversar los datos.    

Romer aseguró que corregirá y recalculará los ranking nacionales de competitividad, lo que tendrá un impacto sobre todo en Chile, cuya clasificación en el ranking ha sido “especialmente volátil” en los últimos años, “potencialmente contaminada por motivaciones políticas de personal del Banco Mundial”.   

El informe clasifica a los países por la competitividad de su entorno empresarial y las correcciones, según Romer, estarán enfocadas en los aspectos que llevaron a que Chile bajara en el ranking durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.    

“Quiero disculparme personalmente con Chile y con cualquier otro país en el que transmitamos una impresión equivocada”, dijo Romer, quien admitió su responsabilidad en los problemas, “porque no aclaramos lo suficiente”.