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Hace un año, los mexicanos vieron aterrados a Donald Trump juramentar como nuevo presidente de Estados Unidos, pero ahora, experimentan un nervioso sentimiento de alivio: a la economía de México le fue mejor de lo que esperaban.

“Fue un balance positivo. No fue tan malo como se esperaba”, resumió el jueves frente a periodistas Mario Correa, economista del banco canadiense Scotiabank en México, quien estima que la economía creció 2.1% el año pasado.

Es un contraste con el crecimiento de solo 1.6% que esperaban los analistas que consultó el Banco de México (central) entre el 21 y el 27 de enero del año pasado, días después de que Trump asumiera la Presidencia.

Los temores más grandes que se tenían hace un año en el inicio de la era Trump, como la finalización del vital Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá, y un muro entre ambos países pagado por los propios mexicanos, no se han concretado.

Al contrario, las importantes exportaciones de automóviles de México, que han estado en el ojo del huracán durante la revisión del tratado, cerraron 2017 en récord con el envío de 3.1 millones de unidades. El 75% de ellas enviado a Estados Unidos, según cifras de la industria.

Es una de las razones por las que las exportaciones totales del país, 80% de las cuales van a Estados Unidos, lograron un aumento anual de 9.7% de enero a noviembre del año pasado, según las cifras más recientes del gubernamental Instituto de Estadística (Inegi).

A su vez, los economistas del banco español BBVA Bancomer esperan que las remesas que envían los mexicanos desde el exterior, la mayor parte de ellos en Estados Unidos, hayan cerrado el año en un récord cercano a los 28,600 millones de dólares.

“Un año más tranquilo” 

El mercado toma ahora con más cautela las amenazas que provienen del Twitter del inquilino de la Casa Blanca. Eso se refleja en la cotización del peso frente al dólar.

Cuando Trump asumió la presidencia, el dólar rozó los 22 pesos, y aunque desde entonces hay vaivenes en la cotización, los mercados confían todavía en que habrá un acuerdo sobre el TLCAN y que la economía mexicana mantendrá su marcha.

En lo que va de 2018, el peso ha ganado poco más de 5% frente al dólar y en 2017 se apreció 5.04% luego de que en 2016 perdió 16.12%, sobre todo al final del año tras el triunfo electoral de Trump.

“No hemos visto todavía algún efecto considerable en la economía real”, dijo a periodistas Marco Oviedo, economista del banco británico Barclays. “Ya hay más certidumbre de lo que Trump puede y no puede hacer”.

“Este año va a ser mucho más tranquilo en ese sentido”, agregó.

Previo a la sexta ronda de negociaciones que comenzará el martes en Montreal, Canadá, Barclays, al igual que Scotiabank y otros bancos como Santander, continúan asumiendo que la revisión del TLCAN llegará a buen puerto, aunque permanece la posibilidad de que Trump se salga del pacto.

“En el caso de que el TLCAN solo sea retocado, creemos que el peso puede avanzar hasta ubicarse en 17.5 unidades por dólar”, escribió la firma británica Capital Economics en un reporte a sus clientes.

Sin embargo, la fuerte depreciación del peso que se venía registrando desde meses atrás es una de las razones de un repunte en la inflación, que cerró 2017 en 6.77%, su mayor nivel en casi 16 años.

Por eso los analistas anticipan que habrá al menos dos aumentos más en la tasa de referencia del banco central, que se ubica en 7.25%.