•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Destacados ejecutivos de grupos empresariales serán candidatos a la directiva de Amcham, entre ellos Ariel Granera, del Grupo Pellas, y Julio Ramírez, del Grupo Promerica, quienes se proponen contribuir a elevar el dinamismo de las relaciones económicas entre Nicaragua y Estados Unidos.

Por su parte, Álvaro Rodríguez, actual presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) y representante del grupo Calsa, aspira a reelegirse y continuar dirigiendo la organización empresarial.

“La función principal de Amcham es dedicarse a la promoción de la relación económica y de inversión con EE. UU. Tenemos que seguir aprovechando el DR-CAFTA (libre comercio), pues existe un enorme potencial, y a la vez tenemos que prepararnos para los próximos años en que serán desgravados varios productos sensibles que vendrán a competir con la producción nacional”, dice Rodríguez al exponer sus planes de continuar presidiendo la directiva.

Granera explica que Amcham es un espacio natural para fomentar las relaciones con Estados Unidos, particularmente en el campo empresarial. “Para las empresas nicaragüenses es importante participar en la cámara y en ese sentido tiene un significado particular que el liderazgo empresarial de Nicaragua se interese por fortalecerla, para impulsar aún más sus actividades. Ese es el sentido que tienen algunas candidaturas que han surgido para la elección de este año”, expresa.Ariel Granera, del Grupo Pellas.  END/Óscar Sánchez

Julio Ramírez, vicegerente general de Negocios de Banpro Grupo Promerica, declara que de ser electo directivo de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) contribuirá con ideas nuevas para seguir promoviendo el comercio y la inversión entre ambos países.

Ramírez forma parte de los distintos candidatos que aspiran a los cargos directivos que elegirá Amcham el próximo 30 de enero en su asamblea general ordinaria, a realizarse en el Club Terraza. Otros postulantes son: Marcos López, del banco Ficohsa; Dionisio Cuadra, del BAC; y Mercedes Deshón, de Deshón & CIA.

Rodríguez señala que AmCham necesita “trabajar junto a las autoridades para revisar los precios de la energía industrial (los más caros en la región); buscar alianzas con instituciones como APEN para explorar nuevos mercados para nuestros productos; y quizás lo más importante, contar con un departamento especializado que brinde servicios a las empresas interesadas en invertir en nuestro país, y a las empresas que quieran exportar a EE. UU., una especie de trade center”.

Julio Ramírez afirma que “la cámara ha hecho un excelente trabajo y es de gran relevancia en el país. Mi interés es llegar a sumarme y contribuir de cara a la misión de Amcham”.

Comenta que muchos proyectos de inversión que llegan a Nicaragua son gestionados a través de los bancos del Sistema Financiero Nacional, y por eso tiene relación con una gran parte de las empresas que son importadoras y tienen flujos comerciales con Estados Unidos.

“Conocemos sus negocios, sus necesidades, los atendemos con préstamos para sus inversiones, entonces, toda esa experiencia puede ser muy enriquecedora para aportarla en la cámara”, afirma Ramírez.

Ariel Granera, del Grupo Pellas, indica: “Nicaragua y los Estados Unidos están unidos por vínculos históricos de amistad y por proximidad geográfica. Nuestras relaciones son estrechas en diferentes ámbitos, culturales, económicos y comerciales, para mencionar algunos. Hay miles de compatriotas nuestros que han encontrado en los Estados Unidos una segunda patria y los flujos turísticos en ambas direcciones son intensos. Tenemos muchos estudiantes cursando sus estudios superiores en universidades norteamericanas, son nuestro principal socio comercial e importantes empresas estadounidenses tienen fuertes inversiones en nuestro país”.Álvaro Rodríguez, actual presidente de Amcham. END/Óscar Sánchez

Un tema importante para Álvaro Rodríguez es dar seguimiento al proyecto de ley denominado Nica Act, ya introducido al Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos. “Tenemos que hacer todo lo que podamos a lo interno y externo para evitar que nuestro país sea afectado por la Nica Act, hay que poner atención a las demandas de institucionalidad y fortalecimiento democrático y, para que eso sea posible, se requiere voluntad política de parte del Gobierno”, dice el actual presidente de Amcham. “Paralelamente, Amcham debe seguir trabajando para que los distintos actores políticos en Washington comprendan el impacto que la Nica Act podría tener en la economía nicaragüense. Adicionalmente y seguramente ayudará el acuerdo con la OEA, que es la mejor opción”, opina Rodríguez.