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La calificadora Fitch Ratings estima que el desempeño financiero del sistema bancario nacional se mantendrá adecuado en 2018, a pesar de la desaceleración esperada en el crecimiento del crédito. Fitch  Ratings proyecta que la economía  nicaragüense  crecerá este año 4.5% mientras que el crecimiento crediticio será inferior al 15%.

“El desempeño de la banca ha demostrado ser consistente, favorecido por el comportamiento positivo de la economía local. En promedio, el crecimiento real del PIB de Nicaragua entre 2012 y 2016 fue 5.2% y la expansión crediticia fue 21.5%”, explicó la calificadora en un documento enviado a El Nuevo Diario. 

Sobre la rentabilidad del sistema bancario nacional, señala que continuará siendo buena en 2018, pues agrega que los retornos operativos podrían disminuir levemente debido a la nueva normativa de provisiones, “sin embargo, se mantendrán superiores a 3% de los activos ponderados por riesgo”.

“En el segundo semestre de 2017, el regulador implementó una normativa para constitución de provisiones anticíclicas, las cuales brindan mayor capacidad para absorber pérdidas crediticias en situaciones sistémicas adversas. Asimismo, la rentabilidad permanecerá basada en ingresos altos de préstamos y de costos bajos de fondeo”, explicó Fitch.

Razonable sistema de capital

De acuerdo con la firma, las proyecciones de crecimiento crediticio y generación de ingresos hacen prever que los niveles patrimoniales permanecerán adecuados en 2018 y precisa que, a septiembre de 2017, el capital base del sistema fue 13.6%.

“El sistema bancario de Nicaragua posee niveles de capital razonables para el tamaño y volumen de sus operaciones. Los bancos han mantenido su posición patrimonial debido a que en los últimos años su generación interna de capital ha estado alineada con el crecimiento del sector”, plantea. 

El último Informe Financiero que publicó el Banco Central de Nicaragua (BCN) fue el correspondiente a noviembre de 2017, en el que señala que los indicadores del Sistema Financiero Nacional (SFN) muestran estabilidad en la intermediación, con adecuado manejo del riesgo y buenos indicadores de liquidez, rentabilidad, solvencia y capital.

Los activos del sistema financiero aumentaron 16.3%, mientras la cartera de crédito creció 15.15%, ambas en términos interanuales. Los indicadores de riesgo continúan por debajo del promedio de la región y la liquidez del sistema se ubicó por encima del 32% de las obligaciones con el público.

“Durante el periodo de referencia, la cartera bruta totalizó 164,249.3 millones de córdobas, con un crecimiento interanual de 15.1% (18.6% a noviembre de 2016). Dentro de los sectores relevantes, el crédito comercial y los préstamos personales lideran el crecimiento de la cartera”, informó la BCN.

El documento de la firma expone también que la reciente aprobación del marco contable en base a Normas Internacionales de Información Financiera, que deberá adoptarse a partir de 2019, no tendrá impacto en la operatividad de los bancos nicaragüenses. 

“Un factor relevante a considerar es que el sistema bancario es de tamaño pequeño en relación con sus pares de la región, con activos totales de US$7,654 millones a octubre de 2017, lo que aunado a la penetración bancaria baja continuará incidiendo en sus métricas”, concluye. 

También expone que, desde 2016, se observa una ralentización leve de la economía y de los principales segmentos crediticios (comercio y préstamos personales). “Un cambio hacia una perspectiva negativa del sector bancario no es probable en el corto plazo”, agregó.

Según la calificadora de riesgo, dicho cambio provendría de un deterioro sustancial de la actividad económica del país y del perfil crediticio de los deudores, que “redujesen significativamente el dinamismo y calidad crediticia del sistema junto con reducciones considerables en su desempeño”.

Calidad

Otro aspecto que menciona la calificadora es que los niveles de los préstamos se mantendrán similares a años anteriores con “indicadores de morosidad bajos aunque retos relacionados a la dolarización elevada de las carteras y el descalce de plazos”.

Fitch asocia ese reto al otorgamiento de préstamos de mediano y largo plazo, financiados mayoritariamente con depósitos a la vista. “A octubre de 2017, los préstamos con mora mayor a 90 días representaron 1% del total, similar al promedio de los últimos 5 años”, detalló. 

“Debido a la moderación proyectada del crecimiento crediticio, Fitch anticipa incrementos leves en la morosidad; no obstante, espera que se mantenga por debajo de 1.5% del total de préstamos”, indicó la calificadora.