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 “Con una visión madura y con una voluntad de consenso, es que pretendemos coadyuvar a los esfuerzos de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua”, dice Ariel Granera cuando le preguntamos sobre sus aportes a AmCham si es electo para la directiva el próximo 30 de enero.

“En lo que nosotros nunca entraremos es en juegos de intrigas, intereses mezquinos y protagonismos personales. La unidad es una condición sine qua non y se construye alrededor de intereses comunes, de objetivos claros y de liderazgos competentes”, explica Granera en esta entrevista.

 ¿Por qué decidiste ser candidato a la directiva de Amcham?

 Es importante fortalecer con nuestra participación a las organizaciones del sector privado de Nicaragua. En el Grupo Pellas tenemos una larguísima trayectoria de presencia activa, incluso fundacional en algunos casos, en varias de estas organizaciones. Nuestro compromiso con el gremialismo empresarial arranca desde el siglo pasado y lo hemos asumido aun en circunstancias y períodos históricos difíciles. No obstante, nunca hemos rehuido asumir nuestras responsabilidades por muy difícil que fuese la tarea. Es en este contexto que se da mi candidatura para formar parte de la Junta Directiva de AmCham.

¿Por qué el desempeño de Amcham es importante para la economía de Nicaragua?

 AmCham es un gran impulsor de las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua, que como todos sabemos, son fundamentales para el buen desempeño de la economía nacional. Demás está decir que los Estados Unidos son nuestro primer socio comercial, grandes compañías norteamericanas tienen inversiones importantes en Nicaragua, y un objetivo permanente que debemos perseguir es buscar cómo más inversionistas estadounidenses se interesen en nuestro país.

¿Cómo puede esta cámara contribuir más a conseguir y mantener inversiones extranjeras?

 Lo primero es apoyar a las empresas norteamericanas que ya operan aquí y que deben encontrar en la Cámara un espacio natural de colaboración y respaldo. Por otro lado, hay que realizar un mapeo y establecer un cronograma de trabajo que implique contactar a aquellas empresas en los Estados Unidos que, por su giro de negocios, puedan estar interesadas en áreas específicas de inversión en Nicaragua. Hay un gran potencial para esto y hay que saberlo aprovechar. Tenemos ventajas competitivas, es decir, entre otras, recursos naturales, mano de obra, buenas condiciones de seguridad, proximidad geográfica, un tratado de libre comercio, en fin, son muchos los factores que coadyuvan a que se puedan impulsar aún más las inversiones de los Estados Unidos.

¿Qué hace falta para aprovechar más el comercio libre con Estados Unidos (Cafta)?

 Tenemos que aprovechar mejor las oportunidades y superar dificultades simplificando procedimientos administrativos que a veces se vuelven obstáculos para el desarrollo del comercio. Nosotros hemos incrementado de manera sustancial nuestras exportaciones hacia los Estados Unidos, lo que hace que seamos el único país de Centroamérica que tiene un superávit comercial con ellos. Esto ha sido un gran logro, pero tenemos que ir más allá, en el sentido de diversificar nuestros destinos para no solo abarcar la costa oeste. Asimismo, tenemos que aumentar nuestra oferta exportable que está limitada a una decena de productos. Otro aspecto relevante que hay que enfatizar es la importancia de darle valor agregado a los productos que exportamos a este mercado, que como tal es vital para nuestras relaciones comerciales externas. Por otra parte, estoy convencido que podremos hacerle frente al proceso de desgravación arancelaria y en cuanto a eso, debemos continuar fortaleciéndonos para convivir con esta realidad que forma parte de las reglas del juego de un acuerdo comercial mutuamente ventajoso.

Amcham planea crear una especie de Trade Center, para facilitar las exportaciones y otros negocios. ¿Qué aportes puede hacer el Grupo Pellas en ese sentido?

 La propuesta del Trade Center es muy buena, ya que ayuda a descubrir y desarrollar oportunidades de negocios y juega también su papel para apuntalar los procesos de inversión, lo que se ajusta muy bien con el rol de AmCham de promover y catalizar negocios que fortalezcan el comercio bilateral entre los Estados Unidos y Nicaragua. 

Pueden contar con nosotros para brindarles el expertise que tenemos en diferentes áreas, a fin de que esto le pueda servir a otras empresas nicaragüenses y a los inversionistas norteamericanos.

¿Cómo puede la cámara conseguir más unidad y consenso?

Nosotros siempre hemos pensado que la unidad del sector privado es fundamental para enfrentar obstáculos, desafíos y objetivos que tenemos en Nicaragua. Por eso, es muy importante que los empresarios o los representantes de los grupos empresariales participen a nivel gremial, ya que, a partir de sus propias experiencias saben que hay que anteponer a cualquier interés individual los intereses del sector y del país. En lo que nosotros nunca entraremos es en juegos de intrigas, intereses mezquinos y protagonismos personales. La unidad es una condición sine qua non y se construye alrededor de intereses comunes, de objetivos claros y de liderazgos competentes. Con esa agenda, con una visión madura y con una voluntad de consenso, es que pretendemos coadyuvar a los esfuerzos de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua.

¿En qué temas debería enfocarse Amcham este año?

Este año, además de las tareas para promover las inversiones y enfrentar los nuevos retos que el Cafta nos está plateando, tenemos que mantener también la línea de trabajo de abogar porque no se den sanciones económicas externas que perjudiquen el buen funcionamiento de la economía y por ende el bienestar y la tranquilidad de la ciudadanía nicaragüense.

¿Cómo debería ser la relación entre Amcham y el gobierno nicaragüense?

Toda organización empresarial debe mantener una relación de diálogo, entendimiento y respeto con las autoridades constituidas. Esto es así porque a través de la comunicación fluida es que se ventilan y se resuelven los problemas. AmCham no es una organización política, tiene un rol claramente establecido y está llamada a sensibilizar al Gobierno de la República y a la ciudadanía en general, sobre aquellos temas que son importantes para la bienandanza de las relaciones entre los Estados Unidos y Nicaragua. Hoy en día existen canales de comunicación, hay que fortalecerlos, y en ese marco, ir poniendo sobre la mesa todas aquellas cosas, pequeñas o grandes, que forman parte intrínseca de nuestra agenda de trabajo, con el propósito de que las relaciones entre nuestros dos países, tan estrechas en diferentes ámbitos, puedan fortalecerse cada vez más.