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En medio de la actual situación de crisis económica que atraviesa la sociedad nicaragüense, producto del problema de liquidez a nivel mundial, así como por las decisiones gubernamentales que han llevado al retiro de inversión extranjera y congelamiento de apoyo financiero, la posibilidad de una reforma fiscal no se vislumbra como una respuesta para paliar las dificultades.

Para José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, el país está pasando por una crisis muy difícil, atenuada por la caída de ventas de varios productos en los mercados nacionales e internacionales, que ha provocado una reducción de las transacciones comerciales.

“No es el momento para reformas tributarias, no es el momento para reformas constitucionales, porque el tema fiscal no es algo que se pueda abordar de manera rápida y ligera, mucho menos con esta crisis”, indicó.

Agregó que la empresa privada está de acuerdo en que es necesario llevar a cabo una conversación a fondo sobre el tema, pero cuando la situación se estabilice.

Una vez que el clima socioeconómico de Nicaragua esté consolidado y se pueda negociar la reforma fiscal, Aguerri señaló que es indispensable el aumento del número de contribuyentes.

“Es importante que la informalidad se reduzca y la formalidad crezca, lo que significaría una mayor recaudación, porque pagarían más personas que las que están pagando actualmente”, refirió.

En cuanto al tema de las exoneraciones, apuntó que el sector productivo no debe ser afectado por decisiones que encarezcan las operaciones del mismo.

De igual manera dijo que hay que ir trabajando para que el contexto nacional cambie a mediano plazo, para lo que debemos pasar este año de crisis.

Reasignar exoneraciones

Por su parte, Róger Arteaga, Presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham, apuntó que las posibles reformas fiscales deberían ir dirigidas a una “reasignación de las exoneraciones”, porque muchas veces se convierten en beneficios que no están llegando al sector productivo.

También agregó que considera factible la idea de crear una moratoria para facilitar el pago de los impuestos y lograr de esta forma, que los sectores informales legalicen su situación, pasando a conformar parte de la población económicamente activa, que contribuye con los impuestos.

Algunos representantes del gobierno han expresado recientemente la posibilidad de llevar a cabo una reforma fiscal, lo que permitiría al gobierno obtener recursos adicionales para diferentes proyectos sociales.

Uno de los puntos a incluir en la reforma, es el aumento del techo del Impuesto sobre la Renta, IR, para los asalariados que ganan menos de 50 mil córdobas al año, para llevarlo hasta los 100 mil córdobas, algo en lo que han coincidido diputados, representantes del Poder Ejecutivo, empresarios y economistas.