•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Si el producto interno bruto (PIB) de Nicaragua se midiera en bitcoines, el de 2017 ascendería a alrededor de 1.2 millones de bitcoines.

Para hacer este cálculo, se tomó como referencia el precio del bitcóin del pasado 28 de enero, en la Bolsa de Valores de Chicago, cuando ascendió a US$11,839, y el PIB de Nicaragua, que el año pasado se estimó preliminarmente en US$13,857.5 millones.

¿Y cuál sería el valor de las exportaciones de mercancías de Nicaragua en esa criptomoneda? Las ventas de Nicaragua al exterior, en el 2017, generaron US$2,586.4 millones, por lo que al hacer la conversión el valor sería de 218,464.4 bitcoines.

Esta criptomoneda inició operaciones en el mercado de futuros el 11 de diciembre último. En ese momento el valor era de US$16,754.

El bitcóin, que tiene tantos admiradores como detractores, surgió en enero de 2009 y a junio de 2010 su valor era de apenas ocho centavos de dólar.

Desde su inclusión en el mercado de futuros, el valor máximo de esta criptomoneda se registró a mediados de diciembre, cuando alcanzó los US$19,187, y el mínimo, el 22 de enero de este año, de US$10.771.

“El bitcóin es una moneda como el dólar, el euro o el córdoba, las monedas que conocemos, que se usan como medio de intercambio para pagar y recibir pagos por bienes y servicios en los lugares donde las aceptan”, afirmó el ingeniero y economista Manuel Coronel Novoa, en una columna de opinión publicada ayer en El Nuevo Diario.

“El bitcóin se diferencia en que no está hecha de papel, ni de metal; ni está guardada en una cuenta electrónica en mi banco, ni en su bóveda. Es invisible (“virtual” se dice hoy en día) y solo se puede usar a través de un software en una computadora (laptop, PC, iPad, Iphone, etc.). Donde sí está mi bitcóin es apuntada en un balance asignado a mi persona cuando abrí la cuenta en el software que reside en una base de datos en una red de computadoras designadas. Ahí consta que yo (mi nombre completo y datos de identificación) compré dos bitcoines en el año 2011”, escribió el experto.

Especulación

Una serie de eventos marcó el incremento del valor del bitcóin en el pasado, como la desintegración por parte del FBI de una banda de narcotráfico, que usaba esta criptomoneda en 2013, según Dennis Cáceres, un nicaragüense que se describe como un entusiasta del software libre.

“El año pasado alcanzó ya su máxima expresión porque creció el número de inversionistas, que comenzó a usar esa criptomoneda y se le catalogó como el oro virtual. Lo que lo hace crecer es la especulación en los mercados financieros”, señaló Cáceres.

En el intercambio de bitcoines intervienen compradores, vendedores y casas de cambio. Este último agente existe en zonas con gran volumen de transacciones y donde existe niveles más altos de aceptación.

“Existe todo un ecosistema”, explica Cáceres. “En los países donde es legal y se pueden comercializar criptomonedas, hay casas de cambio. Por ejemplo, en México existe una que se llama Bittrex. Si quieres ir a comprar bitcoines vas ahí y cambias tus pesos mexicanos por bitcóin y ahí mismo se pueden cambiar los bitcoines por moneda mexicana”, explicó.

En Nicaragua y Centroamérica, el mercado es pequeño aún, por lo que las transacciones ocurren de forma “informal”, ya que no existe un marco regulatorio que discipline las operaciones.

“Aquí hay gente que está participando con el uso del bitcóin, pero es más informal, por varias razones. Primero, porque se necesita volumen. En Nicaragua y en Centroamérica en general el mercado es demasiado pequeño. Esa clase de operación no es rentable para las intermediarias que quieran incursionar en los negocios”, dijo Cáceres.

El experto mencionó que al no existir en Nicaragua casas de cambio que operen con bitcóin, las personas los adquieren y lo mantienen con la esperanza de que con el tiempo les genere mayor valor.

Cáceres dice que las ganancias en la adquisición de bitcoines es un tema de oferta y demanda. “Mientras más gente esté interesada, la criptomoneda adquiere mayor valor. Es un riesgo enorme porque es un valor que cambia todos los días”.

Si bien, como dice el ingeniero y economista Manuel Coronel Novoa, no se puede comprar con bitcoines en la pulpería de la esquina, donde solo aceptan córdobas y dólares, y está aún por verse si el bitcóin agarrará viaje hacia un uso masivo, se pueden hacer algunos cálculos que den ideas sobre el valor actual de la misma.

Con un bitcóin se podría adquirir 178.7 barriles de petróleo (cada barril actualmente tiene un precio de US$66.25).

Asimismo, se podría transar 94.6 quintales de café; 8.77 onzas troy de oro; o 5.93 toneladas métricas de cacao, todos estos bienes de exportación de Nicaragua.

El precio de un bitcóin equivale al 75% del valor de las exportaciones de Nicaragua a Aruba en 2017, país que adquirió bienes nicaragüenses por el orden de los US$16,664.80.

Así como a un 64% de las exportaciones a Corea del Norte, que en el mismo año importó US$18,385.9.

Pero, el experto Coronel Novoa explica que “la otra parte de esta historia tiene que ver con que el bitcóin ha sido usada en la mayor parte de su joven existencia no como un medio de intercambio, sino como un medio para especular”. 

“Es decir, como una mercancía especulativa bajo el conocido modelo: la compro hoy barata con la expectativa de venderla mañana más cara y así ganar dinero. Si hubiera comprado 100 bitcoines en julio del 2010 a ocho centavos de dólar cada una (8 dólares) y las hubiera vendido el 26 de enero pasado, a 11,000 dólares cada una, en lugar de escribir este artículo, estaría recolectando un millón cien mil dólares”, ejemplificó.