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En 2017, a Nicaragua ingresaron US$1,390.8 millones en concepto de remesas familiares. Esta clase de envíos superó  por US$126.7 millones, equivalente al 10.02%, a las registradas el año pasado, cuando alcanzaron US$1,264.10 millones, de acuerdo con las estadísticas de Remesas Familiares difundidas esta semana por el Banco Central de Nicaragua (BCN).

En el documento “Proyecciones Macroeconómicas 2017-2018”, publicado a finales de 2017, el BCN estimó que el año pasado las remesas alcanzarían los US$1,375 millones; la cifra lograda supera en US$14.9 millones, la proyección inicial. Para 2018, el banco emisor proyecta que las remesas ronden los US$1,424 millones. END

Entre 2010 y 2017, el país recibió US$8,810.4 millones. En ese período, el ingreso de remesas creció a una tasa promedio  anual de 7.72%. En 2011 y 2012, la tasa de crecimiento fue de 10.795 y 11.25%, respectivamente. De 2013 a 2016, el ritmo de crecimiento osciló entre el 5% y el 6%. En 2017, recuperó  el ritmo de crecimiento, hasta lograr el 10.02%

Meses con más remesas

Al analizar el ingreso de remesas por mes, se observa en las estadísticas del BCN que tres meses son los de mayor ingreso: diciembre con US$136.7 millones, julio con US$122.4 millones y mayo con US$121.2 millones. De forma conjunta, en esos meses Nicaragua obtuvo US$380.3 millones, lo que representa el 27.34% de lo percibido en el año.

Hasta el primer semestre de 2017, el BCN registró US$664 millones. En ese momento la tasa de crecimiento fue de 9.1% en relación a lo reportado en el mismo período de 2016. “En el primer semestre de 2017, las remesas crecieron 9.1% interanual (4.7% en el primer semestre de 2016), siendo la mayor tasa para un primer semestre desde 2012”, indica el BCN en el documento “Estado de la Economía y Perspectivas 2017”, publicado en septiembre del año pasado.

Emisores 

Los principales emisores de remesas son Estados Unidos y Costa Rica. El primero abarca más de la mitad del monto percibido, 55.3%. Costa Rica, por su parte, acaparó el 20% del total. 

A mitad de año, las remesas procedentes de Estados Unidos crecieron  12.9%, que es el aumento más alto de este período desde 2008. En ese momento, la nación del norte afrontaba la tasa de desempleo más baja de la década.

“Las remesas provenientes de Estados Unidos tuvieron un crecimiento interanual del 12.9%, el más alto para un primer semestre desde 2008. Este crecimiento ocurre en un contexto de tasa de desempleo en los Estados Unidos de 4.3% a julio de 2017, el nivel más bajo en más de diez años”, añade el  documento del BCN.

Caso contrario fue el de las remesas provenientes de Costa Rica, que en los primeros seis meses de 2017 enfrentaron una baja interanual de 0.5% “En el primer semestre experimentó una reducción de 0.5%, con respecto a igual período de 2016. Esta reducción podría estar explicada por el relativamente bajo crecimiento en la actividad de la construcción en ese país, aunque cierta tendencia a la recuperación de esa actividad en los últimos meses podría impulsar el crecimiento de las remesas en la segunda mitad del año”, puntualiza el BCN.