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La lucha del sector de la construcción del país en contra de la informalidad ha sido “eterna”, expresaron fuentes de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) y un líder sindical.

El presidente de la CNC, Rodrigo Pereira, y el gerente general de la empresa constructora Llansa Ingenieros, Benjamín Lanzas, argumentaron que la falta del cumplimiento del convenio colectivo con los trabajadores, la afiliación de los trabajadores al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y del pago de todos los impuestos estipulados por ley, como el Impuesto sobre la Renta, por parte de algunas empresas, pone en desventaja a las constructoras que sí cumplen.

Lanzas explicó que las empresas que cumplen con todos los aspectos, que tienen que ver con la formalidad del sector, siempre están en desventaja en los procesos de licitación frente a aquellas que no lo hacen.

“Nos pasa todo el tiempo. Desafortunadamente, los dueños de los proyectos a nosotros nos comparan con otras empresas, y hay empresas que no cumplen con el convenio colectivo, con el INSS, con el IR, con otros impuestos, etcétera, y nos pone en desventaja a los que estamos obligados a cumplir. Tenemos que dar un precio más alto (en la licitación) y (el proyecto) se lo dan al que lo hace más barato”, explicó este constructor.

Lanzas, quien también presidió la CNC hace unos años, dijo que el problema “es eterno”.

“Es un tema eterno y hay que buscar cómo combatirlo, porque con la informalidad todos perdemos. Pierde el Estado de Nicaragua y pierden todos los nicaragüenses, sin excepción, porque esta gente que no paga sus impuestos nos afecta a todos. A vos, a mí, a todos los usuarios de las carreteras, hospitales, puertos, aeropuertos, porque con esos fondos es que se hacen esas obras”, aseveró el gerente general de Llansa Ingenieros.

De 2008 a 2017 (con datos del Banco Central de Nicaragua hasta noviembre último) la afiliación de los trabajadores de la construcción al INSS ha experimentado un crecimiento de 153.7%, sin embargo, el crecimiento promedio de esos 10 años apenas supera el 10%.

Los años de mayor crecimiento en la afiliación de los trabajadores de la construcción al INSS, en esa década, fueron 2011, 2012, 2013, 2015 y 2016 (con 15.75%, 18.29%, 10.71%, 20.6% y 21.79%, respectivamente).

En 2017, hasta noviembre último, la cantidad de trabajadores de la construcción asegurados en promedio ascendió a 35,015. Hasta entonces, había experimentado un crecimiento de 9.96%, con respecto a 2016, cuando en promedio se afiliaron 31,844 obreros de ese sector.

“Efectivamente, desde que asumí la presidencia de la Cámara (Nicaragüense de la Construcción) hace tres años he venido atacando o buscando cómo hacer que todos los sectores involucrados vayamos mejorando en el tema de la informalidad en el sector”, contó Rodrigo Pereira.

“Cuando nos referimos a informalidad, es que hay empresas grandes, extranjeras y nacionales (no afiliadas a nuestra Cámara), que no están cumpliendo con las normativas de ley. Por ejemplo, no le pagan el salario mínimo a sus trabajadores, no cumplen con el convenio colectivo y no inscriben a sus trabajadores al INSS”, comentó el presidente de la CNC.

Pereira, al igual que Lanzas, refirió que las empresas formales se ven afectadas por la competencia desleal.

“En el INSS hay unos 35,000 trabajadores inscritos, pero nosotros calculamos que en el sector andan más de 140,000 trabajadores de la construcción. Entonces, la brecha que hay entre la formalidad y la informalidad es bastante seria”, aseveró el constructor.

Indicó que, incluso, el Estado de Nicaragua deja de percibir recursos por el pago de impuestos, dado que los trabajadores de la construcción son los que tienen los salarios mínimos más altos, y como trabajan también al destajo, muchos sobrepasan el límite para ser exonerados del IR.

Luis Barbosa, líder sindical de la Central Sandinista de Trabajadores, les da la razón a los empresarios de la construcción, Pereira y Lanzas. “Nosotros venimos desde hace rato conversando con la cámara (de la construcción) sobre este tema. No es nuevo”, dijo Barbosa.

El líder sindical señaló que para terminar con la informalidad en la construcción se debe trabajar coordinadamente en un plan que involucre a los empresarios, los sindicatos e instituciones estatales como el INSS y la Dirección General de Ingresos, “porque esta última tiene la responsabilidad de perseguir a los que evaden los impuestos” en el país, sostuvo.

Barbosa afirmó que la próxima semana pretenden reunirse con los empresarios para echar a andar ese plan.

“Estamos de acuerdo con los empresarios, porque para ellos es una competencia desleal, y si esa competencia desleal gana un proyecto, pierden los trabajadores. ¿Por qué? Porque no se les aplica el convenio, no los aseguran, no se les brinda los equipos de protección. Entonces nosotros queremos rescatar de manera conjunta los derechos que les corresponden a los trabajadores”, subrayó el líder sindical.

Pereira también refirió el tema de la seguridad laboral.

“También hay muchas empresas que no están cumpliendo con todas las normativas y con la ley de seguridad laboral. Cuando están en alturas no les ponen arneses, cascos, chalecos, todo lo básico que tienen que tener los trabajadores. En cambio, para nosotros, darles todo ese equipamiento a los trabajadores de un plantel, cuando se tiene en una obra a más de 100 trabajadores, también es un tema de costos que nos afecta frente a empresas que no hacen esa inversión”, refirió Pereira.