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La economía nicaragüense cerró el mes de enero pasado con una inflación del 0.31% y una diferencia interanual del 5.36%, según el  Banco Central de Nicaragua (BCN).    

El crecimiento de los valores del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se debió “principalmente por el comportamiento de los precios en algunos bienes y servicios”, señaló el BCN, en un informe emitido ayer.   

Los principales bienes y productos que elevaron el IPC fueron el transporte, con un 1.25%, los alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 0.70%, así como la clasificación de “alojamiento, agua electricidad, gas y otros combustibles”, con un 0.25%, detalló la entidad estatal.   

En tanto, la inflación interanual (de los últimos 12 meses), situada en 5.36%, representó 1.48 puntos porcentuales por sobre la que se registró en enero de 2017.    

Para 2018, el Banco Central de Nicaragua pronostica que la inflación oscilará entre 5.5% y 6.5%; y estará influenciada por los precios del petróleo y los alimentos.  Hasta diciembre de 2017 esta alcanzó 5.68%.

“En cuanto a los precios, se prevé una inflación entre 5.5 y 6.5 por ciento, basada en aumentos graduales en los precios de materias primas, condiciones climáticas normales para la determinación de precios de alimentos y estabilidad en otros determinantes de mediano plazo”, expone el informe Proyecciones Macroeconómicas 2017-2018.

De acuerdo al comportamiento de  IPC, la inflación fue más alta en 2012 y 2014, cuando alcanzó el 6.62% y 6.48%, respectivamente. En cambio, los registros de 2015, con 3.05%, y  2016 con, 3.13%,  fueron los más bajos.

Uno de los mecanismos para el control de la inflación es la política cambiaria del país, mediante el deslizamiento diario preanunciado de la moneda, equivalente al 5% anual. Al finalizar el 2018, el BCN estima que el tipo de cambio sea de C$32.3 por cada dólar.

El IPC en Nicaragua está compuesto por 12 divisiones, que abarcan  productos alimenticios bebidas alcohólicas, prendas de vestir, artículos para el hogar, transporte, comunicación, restaurantes y hoteles y servicios de salud y educación.

Según las proyecciones para  este año, la mayor variación en sus precios lo experimentarán los productos y servicios relacionados a educación con 8.71%, el alojamiento con 7.01% y las bebidas alcohólicas con 6.95%.

En el caso de la división del IPC relacionada a educación, ha mantenido un comportamiento similar a lo proyectado, desde 2012 las variaciones oscilan entre el 7.8% al 9%. 

En cambio, la división de alojamiento enfrentó en 2014 y 2015 cifras particularmente bajas en relación a lo observado en resto de años, ya que  durante esos dos años registró variaciones de 1.48%  y  2.27%, respectivamente.