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La primera semana de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal (FED) arrancó con el sobresalto de la abrupta caída de Wall Street el lunes pasado, que se profundizó el jueves y dejó claros los desafíos de gestionar una economía a pleno rendimiento y con riesgo de sobrecalentamiento.    

El mismo día en que juraba su cargo como presidente de la FED, Powell contemplaba cómo Wall Street registraba el pasado lunes su mayor caída en un solo día en seis años, con un descenso de su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, del 5%.    

Tras estabilizarse el martes y el miércoles, el Dow Jones volvió a bajar un 4% el jueves. Aunque, finalmente, repuntó cerca de un 2% el viernes, en conjunto, la semana acabó con una caída en Wall Street casi del 5.2%, el mayor descenso semanal en dos años.   

Powell, por su parte, comenzó su mandato prometiendo independencia y “explicar” las acciones en política monetaria por parte del Banco Central estadounidense en la ceremonia formal en la que reemplazó a Janet Yellen.  

Los analistas explicaron el descenso, en parte, por el informe de desempleo del viernes pasado, en el que por primera vez en años se vio un alza notable en los salarios, lo que fue percibido como la señal inminente de que hay presiones inflacionarias a la vuelta de la esquina.    

Especialmente, remarcaron en una economía que funciona cerca de su potencial: un mercado laboral cercano al pleno empleo, con una tasa de desempleo en el 4.1%, la más baja desde 2000; y un ritmo de crecimiento anual cercano al 3%, algo no visto en varios años.    

Para los inversores, el dato supuso constatar que el ajuste monetario previsto por la FED podría acelerarse, y llevó a que se plantease la posibilidad de cuatro subidas de tipos de interés en lugar de tres a lo largo de 2018. 

 Actualmente, las tasas de interés de referencia se encuentran en el rango de entre el 1.25% y el 1.5%. Powell no comentó la agitación y volatilidad financiera, pero sí lo hizo William Dudley, el presidente de la FED de Nueva York, uno de los pesos pesados del Banco Central y quien restó importancia a la caída del lunes.   

“Tener un sobresalto como este no tiene virtualmente consecuencia alguna en mis perspectivas económicas. No han cambiado porque el mercado bursátil está un poco más bajo de lo que estaba hace unos días. Todavía está muy por encima de donde estaba hace un año”, dijo Dudley el miércoles en una conferencia en Nueva York.    

También restó importancia al abrupto descenso bursátil el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien en una comparecencia ante la Cámara de Representantes el mismo día afirmó que Wall Street aún sigue bastante por encima de los niveles registrados hace un año y apuntó que los mercados funcionan “muy bien”.