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César Zamora, presidente de la Cámara de Energía de Nicaragua (CEN), manifestó que las reformas energéticas aprobadas el pasado martes en el plenario de la Asamblea Nacional constituyen una política gradual del Estado para los próximos cinco años y no un golpe al bolsillo de los consumidores. Zamora aseguró ayer que el objetivo de estas reformas es garantizar la viabilidad del sector eléctrico en el país.

“Estamos hablando de que la afectación por hogar será de 40 córdobas al mes, cada año se le va ir quitando al hogar y eso representa alrededor del 1% del salario mínimo (por hogar), al final lo que se está buscando es ser responsable con los recursos de la República para que, en lugar de ser gastados, sean invertidos”, dijo el empresario refiriéndose a las viviendas con un consumo menor a 150 kilovatios hora.

Señaló que además están trabajando integralmente para reducir las pérdidas técnicas que en el sistema nicaragüense andan por el 11%, cifra superior al 8% y 9% de otros países de la región centroamericana. Para esto, dijo que están gestionando un préstamo ante entidades internacionales para atacar con firmeza, este y los próximos tres años, el hurto de la energía.

“Si reducimos las pérdidas técnicas y no técnicas en un 8% eso representaría una reducción del 10% en la tarifa para todos los nicaragüenses y representaría un ahorro al país de aproximadamente 60 millones de dólares al año. Van a ser ahorros reales que van a ir directamente a la tarifa, al mismo tiempo toda la energía nueva que se está contratando viene con precios más baratos que la que se está sustituyendo”, apuntó.

Precios reales

Al respecto, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, manifestó que organismos multilaterales han manifestado que hay que acercar la economía más hacia sus precios reales. También dijo que si las personas pagan lo que les corresponde y se disminuyen las pérdidas, en 2021 la tarifa se reducirá para todos los consumidores. 

“Esta decisión que tomó el Gobierno se está traduciendo en una inyección de recursos que está dándo el BID para poder reducir las pérdidas del sistema. Lo que se está buscando de parte de los organismos es que vayamos hacia un sistema donde se pague el precio que corresponde, salvando a las personas que necesitan tener este subsidio, que son los consumidores de hasta 50 kilovatios”, dijo.

Aguerri consideró que si el ajuste se maneja de manera adecuada y se reducen las pérdidas, el gran beneficio de esto es que a partir del año 2021 “nosotros veamos que la tarifa del precio de la energía se reduzca para todos los consumidores, no solo para los consumidores de hasta 50 kwm, pues vamos a tener precios de energía más bajos en el sistema” agregó.

Pymes afectadas 

Por su parte, Sergio Maltés, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), indicó que las reformas podrían afectar a unas 1,300 pequeñas y medianas empresas agremiadas en esta Cámara. “Se supone que con esta medida el Gobierno debió haber hecho su cálculo para ver de qué manera con el excedente de ingreso se puede invertir para  poder bajar la tarifa eléctrica; eso es lo que esperamos”.

Maltés expresó que las pequeñas industrias resienten el alto precio de la energía, ya que algunas de ellas pagan entre US$250,000 a US$300,000  mensuales.