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El director de Inteligencia de Central American Business Intelligence (CABI), Paulo C. de León Sandoval, divide en tres a Centroamérica: Una en verde con crecimientos económicos importantes como Nicaragua y Honduras; otra roja con problemas fiscales y políticos que incidirán en el crecimiento de Costa Rica y El Salvador; y una Guatemala neutral con una moneda fuerte, a pesar de una economía paralizada.

De León avizora un panorama positivo a mediano y largo plazo, sin embargo ve con preocupación el déficit fiscal que atraviesa Costa Rica. “Enfrenta una realidad muy dura, un déficit fiscal desbordado. Un déficit fiscal que el año pasado cerró 6.2% es insostenible, y Costa Rica o se ajusta o ajusta, no tiene otra opción”, expuso el especialista en el foro “Oportunidades de Comercio y Negocios en Centroamérica 2018”, organizado por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y PWC.

Entre las posibles soluciones a esa crisis en Costa Rica, mencionó un aumento en los impuestos -una medida mala para la inversión y el consumo-  o reducir los gastos que podrían generar una desaceleración económica inmediata. “La reducción de gastos duele, pero en dos o tres años la economía puede estar andando otra vez”, comentó.

El Salvador, además de un déficit fiscal arrastrado desde hace 15 años, afronta un déficit en la Caja Fiscal. Sin embargo, ese país cuenta con la fortaleza de que su sistema bancario se ha convertido en un bastión que ha manejado “bien” la crisis de crecimiento bajo. “Los bancos se han mantenido bien capitalizados, bien líquidos, son un bastión y tienen la mejor nota del sistema financiero de la región”, enfatizó.

En cambio Guatemala, país que atraviesa una crisis política por la lucha contra la corrupción, es la economía “neutral”, en parte “porque ante cualquier crisis se cierran filas”.

“El año pasado, mientras todos los países depreciaban sus monedas por crisis políticas, en Guatemala se apreciaba la moneda. Impresionante. En cualquier país hay crisis política y el tipo de cambio se empieza a ir, en Guatemala se aprecia”, enfatizó.Paulo C. De león Sandoval, director de inteligencia de central American Business Intelligence (CABI).

Muestra de ello es que el año pasado el Banco Central guatemalteco compró US$2,200 millones de dólares tras una crisis de crecimiento económico bajo. De León destacó que la moneda de Guatemala es la mejor “cubierta” de toda América Latina, al punto que su banco central cuenta con US$13,000 millones en reservas, “suficientes para comprar todos los quetzales de la economía y convertirlos a dólares si hoy es necesario”.

Fortalezas de Nicaragua

Contrario a sus pares de Centroamérica, Honduras y Nicaragua muestran panoramas alentadores. De Nicaragua, De León, dice que la cuenta fiscal es la fortaleza del país, pues un déficit fiscal bajo y ordenado sostiene cualquier inversión, así como la moneda y las tasas de interés. El especialista descarta que en Nicaragua aparezca una crisis fiscal y de moneda, y califica al país con una buena nota en oportunidades de negocios y crecimiento.

Aunque, planteó el surgimiento de un riesgo en la atracción de inversiones, vinculado a la depreciación del peso mexicano. “Hoy,  Nicaragua que está atrayendo mucha inversión, tiene que competir con México. Yo veo que muchos inversionistas guatemaltecos que estaban viniéndose a Nicaragua, hoy están yéndose a México por una sencilla razón: el tipo de cambio mexicano está depreciado, pues ir a comprar activos a México está muy barato”, analizó.Parte de la concurrencia que asistió al evento. Foto: Óscar Sánchez/END.

Sumado a ello, dijo, el país azteca ofrece infraestructura de primer mundo y conectividad global en temas de aeropuertos. “No es un riesgo interno, sino que un competidor está atrayendo ese tipo de inversión con el que competía Nicaragua”, agregó el experto.

Respecto a Honduras, De León comentó que antes de la crisis política, ese país era considerado como la joya de la corona debido a un crecimiento de casi 7% y la aplicación de las Asociaciones Público Privadas (APP). “Honduras tenía una claridad de hacia dónde iba, tuvo la audacia de contratar a una consultora como McKinsey & Company para que les hiciera el plan, y lo estaban ejecutando. Honduras fue a copiar las cosas de otros países, pero las pusieron en práctica”, valoró.

De León añadió: “En Honduras hay 27 APP funcionando ya, van a la cabeza, es muy agresiva en atraer inversión, iban bien hasta que les vino la crisis que les va a afectar, nosotros ya tenemos datos de que se cayó un poco el crecimiento, la liquidez, pero tenemos la impresión de que no va a cambiar la dirección de la economía, el país va a seguir creciendo y va en una buena dirección”.

De no registrarse la crisis, consideró, esa nación se habría convertido en la líder del crecimiento económico por los próximos tres años.

Bajo ese panorama regional, De León dijo que nunca había visto una diversidad tan alta en los cincos países de la región, pues siempre “estábamos parecidos”.

“Yo le pongo a los países “verde” a Nicaragua y Honduras, neutral Guatemala, y rojo a El Salvador, por la elección que viene dentro de un año y que se está polarizando y que el FMLN viene con discurso mucho más fuerte de izquierda, y Costa Rica”, comparó.

CA: El secreto bien guardado

De León también apuntó durante su conferencia que Centroamérica es un secreto bien guardado que se debe empezar a contar al resto del mundo, y pasar de ser mercado frontera a mercado emergente, pero reconoció que para lograrlo se necesita mayor agresividad en posicionar marcas y tomar riesgos. Según él, Centroamérica es una región abierta al mundo, pero aún depende de Estados Unidos, país del que proyecta un importante crecimiento, debido a las políticas económicas que impulsa Donald Trump.

“Nuestro socio principal (EE. UU.) está pasando por un buen momento”, expuso al tiempo que enumeró las recientes reformas que ha impulsado Trump, entre ellas la reforma tributaria, la reforma rural y el plan de infraestructura anunciado hace semanas. “Trump no es político tradicional, sabe lo que le interesa a los empresarios”, añadió el conferencista.

“Estamos esperando un 2.8% o 3.2% de crecimiento, el presidente Trump dice que puede crecer a 4%, yo lo veo difícil, pero con que crezca en vez de dos, tres, nosotros vamos a estar mejor, esa es una de las razones por las que me siento optimista. Europa pesa menos para los centroamericanos, y tenemos un buen enganche, pasa por un buen momento, pero es porque Estados Unidos la está jalando, al igual que a China”, manifestó.

De León comentó que Sudamérica decidió enlazarse a China, sin embargo esa potencia asiática “hoy no tiene modelo, se acabó, ellos tienen que cambiar su modelo de vender a comprar o ver qué inventan y si China no regresa a crecer 10%, Sudamérica no volverá a crecer a 4%”. Ese panorama, añadió, es una buena noticia para Centroamérica porque “ese dinero que antes iba a la extracción de materiales en América del Sur está disponible y nosotros lo podemos vender y atraer hacia nuestros países”.

También destacó algunas medidas que Trump impulsó y que podrían ser aplicadas a la región como el derribo de trabas y regulaciones para hacer negocios y que permitió bajar costos y que la inversión fluyera. “Eso hace que la economía empiece a saltar, cambia la música y la gente empieza a bailar diferente”, refirió.

Sobre la reforma fiscal aprobada recientemente en el Congreso de Estados Unidos, el director de CABI dijo: “El que ofrezca menos impuestos tendrá más inversión, hay que bajar los impuestos corporativos, hay que abaratar los costos tributarios de las empresas. (…) Tenemos que aprender mucho de la oferta de los Estados Unidos”. Además, indicó que en los cuatro años que estará Trump en la Presidencia, la economía estadounidense crecerá un punto más. 

Demografía favorable

El director de inteligencia de CABI destacó que Centroamérica tiene una demografía favorable, tanto que se ha convertido en una de las de mayor crecimiento del mundo, lo que significa más mercado. “Hoy nuestra economía es de 56 millones de personas, si Centroamérica fuera un país, solo estaría arriba Brasil y México, CA6-RD (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana), es una región muy grande”, declaró.

Comentó que el bono demográfico todavía no se ha aprovechado. “En Costa Rica es un poco menos porque el tico promedio tiene 34 años, el guatemalteco promedio tiene 23, tenemos una población muy joven, nos quedan 25 años de aprovechar el bono demográfico. Tenemos una demografía en número y edad promedio muy atractiva”, agregó.

Otro factor que ve como positivo para aumentar el crecimiento económico es el aumento de la urbanización en Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador. “La región centroamericana es la que tiene la tasa de urbanización más baja de América, y una de las más bajas del mundo, solo quitando India y China. ¿Qué significa eso? Que estamos pasando de un proceso rural a urbano y como ustedes lo saben el consumidor rural es diferente al consumidor urbano”, valoró. 

A su criterio, la mayor urbanización genera más consumo per cápita de un “montón de productos” y más ingreso ajustado. “Mayor urbanización está asociada a mayor ingreso. Cuando los países llegan a un 70% de urbanización incrementan sus crecimientos. Si aumenta la urbanización va a haber un salto importante en el crecimiento por cabeza en nuestros países. Es una muy buena noticia”, agregó De León ayer en Managua.

Estimó que la región centroamericana cada vez representa un pastel más grande en términos del producto interno bruto (PIB) latinoamericano. Si se incluye a República Dominicana, el PIB regional alcanzaría US$280 billones, similar al del tamaño de Colombia. En cambio solo el de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, suma US$187 billones, sin incluir el ingreso por remesas.

“No perdamos de vista que nuestros países ya no son chiquitos, están creciendo, se están urbanizando y habrá muchas oportunidades en los próximos 10 años, ojalá nos integremos más rápidamente, no es posible que de aquí a Guatemala nos hagamos 16 horas en carro, debería de ser 4 horas, es una región que va a despegar por los próximos 15 años”, concluyó.