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La canasta de consumo en Centroamérica creció 6%, según un estudio de la firma consultora EY. La organización indica en una nota de prensa que este incremento fue impulsado por  El Salvador, Panamá y Costa Rica con la particularidad de que el consumo como tal ha cambiado en su forma.

Uno de estos cambios es el volumen y frecuencia de compra de los centroamericanos. “Los consumidores de la región han reducido su frecuencia de compras, pero cada vez que lo hacen el ticket o factura es mayor que meses atrás, en otras palabras, van menos de compras, pero consumen más cuando así lo hacen”, comentó Jorge Hernández, Líder del Sector Consumer Products & Retail de EY.

La entidad añade en su nota de prensa que las empresas deben tomar en cuenta los factores tecnológicos que modifican el consumo.

“Variables como el uso de redes sociales y sitios web que llevan productos a la puerta de la casa, deben de ser consideradas para enfrentar al mercado y a los consumidores con una fórmula exitosa, adaptable y rentable en el largo plazo”, expone la nota.

El análisis de EY destaca la disminución de los “precios medios pagado por producto” y la popularización en la región de las “marcas privadas” y las tiendas de descuento.

Según Hernández, una de las razones del fortalecimiento de estos negocios se basa en que una porción muy importante de la región posee ingresos medios-bajos.  Siendo así, aspectos como la proximidad y una oferta de productos en formatos pequeños, pero muy variados, le permiten al consumidor realizar sus compras con menores desembolsos de dinero. 

Oportunidades 

A criterio de Hernández, el sector de comidas y bebidas en Centroamérica crecerá significativamente en los próximos años debido a la creciente afluencia de consumidores y un atractivo perfil demográfico.

El especialista identificó oportunidades para este sector, en tres escenarios distintos.

“Un mayor número de hogares con dos salarios impulsaría la demanda de alimentos preparados; un creciente sector de venta minorista de comestibles impulsaría la demanda de productos alimenticios empacados. Los productos de marca privada se están volviendo cada vez más populares y muchos minoristas están diversificando de forma exitosa sus ofertas para incluir productos de gama alta y con descuento para dirigirse a diferentes grupos de ingresos”, señaló.