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Iniciar una reproducción artificial que permita obtener especies de pargo en los estanques experimentales de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN–León), es la nueva iniciativa de los pescadores artesanales de la zona de Cosigüina, jurisdicción de El Viejo.

El pasado fin de semana, miembros de las cooperativas de pescadores del Golfo de Fonseca entregaron al alma mater un total de 35 padrotes de la especie pargo, en su mayoría con un peso de 4 libras, para que sean cultivados experimentalmente con el propósito de mejorar la producción de esa especie en los bancos de pesca de León y Chinandega. 

“El proyecto de cultivo de pargos lunarejos se extendió en playas como Salinas Grandes y Poneloya, en el departamento de León, en Puerto Morazán y El Viejo, en Chinandega, que vienen mejorando la calidad de producción y promoviendo el cuido  del medioambiente”, indicó Gersan Vázquez, director de Proyección Social de la UNAN-León. 

Vásquez indicó que la universidad apoyará la iniciativa porque la responsabilidad social de centro de estudios superiores es contribuir al mejoramiento del medioambiente, alejando a los pescadores que actualmente usan en el litoral del Pacífico bombas de mecha lenta, para capturar peces, matando con ello muchas especies marinas.

Aleyda Pérez, presidenta de la Cooperativa de Pescadoras Marcelino Méndez, declaró que el propósito es repoblar los agotados bancos naturales con peces juveniles para cultivar en las jaulas flotantes que se han establecido en los últimos años en las zonas costeras del extenso municipio El Viejo.

Primer proyecto ambiental  

En El Viejo se organizaron 130 familias, 40% de las cuales son mujeres, que tienen como meta la producción de 145,000 peces, que en talla de una libra, podrían salir al mercado de occidente, durante el año 2018.

La cooperativa pesquera tiene experiencia en el cultivo de pargo lunarejo, cuya crianza se hace en jaulas flotantes, que se desarrollan en la reserva del Delta del Estero Real, en la Península de Cosigüina.

Ante el tema de los explosivos, las líderes opinan  que los explosivos en el mar destruyen los cardúmenes y que la tarea primordial sería este año promover la pesca responsable en las zonas marinas costeras del Golfo de Fonseca. La sensibilización en la zona se da gracias a varias cooperativas de pescadores artesanales con apoyo de la Iniciativa Darwin y Unión Europea. 

Aleyda describe que, para mejorar sus ingresos, se cultiva peces y se busca aumentar los padrotes con ayuda de la UNAN, porque los explosivos están dañando los bancos de pesca nicaragüenses, aunque ya tuvieron apoyo de la Iniciativa Darwin, auspiciada por la Unión Europea.

Mauricio Marenco, de la empresa Langostino de Centroamérica, dijo que el apoyo es mediante la entrega de alimento de alto contenido proteico, jornadas de reforestación de los bosques de mangles y acciones de educación ambiental. El ingeniero Edwin Paniagua, coordinador del organismo Luchadores por el Desarrollo de la Región (Lider), manifestó que estos esfuerzos son posibles por la voluntad de instituciones ambientales que están apoyando a las familias pescadoras.