•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

“No es fácil llegar a un acuerdo y romperlo”, asegura Juan de Dios Sánchez Roselly, director de inversiones de Santander Private Banking International, cuando se le pregunta por la posibilidad de que el presidente Donald Trump renegocie el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta,  por sus siglas en inglés).

Sánchez Roselly dictó ayer en Managua la conferencia “Año 1 de la era Trump: Logros y fracasos en el plano económico”; en la que uno de los temas que el público le consultó fue la renegociación del Cafta. “No veo que Trump trabaje un tratado donde no hay problemas de déficit comercial, el saldo de Cafta es positivo”, señaló en referencia al superávit comercial que Estados Unidos tiene con la región centroamericana.

“Cafta es un buen acuerdo desde la óptica de Trump y desde la óptica de cualquier economista, al final la región tiene un PIB importante, y que además tiene un crecimiento económico importante, es un mercado creciente y creo que hay un saldo positivo, antes de Cafta era negativo”, dijo y reiteró que “el Cafta es un buen acuerdo para la economía americana”.

El director de inversiones del banco Santander recordó que el saldo de Estados Unidos con Nicaragua es negativo, pero no hay un interés de Estados Unidos de renegociar el acuerdo comercial con la región. “Cafta no parece ser prioritario en la agenda de Trump”, planteó el directivo durante su presentación.

De acuerdo con Sánchez, el déficit comercial de Estados Unidos se concentra con China, México y Japón. En el caso de México ese déficit se centra en la industria automovilística, debido al desarrollo de ventajas competitivas del país en ese sector. En tanto, el Cafta, reiteró, no parece ser prioritario en la agenda Trump. 

Sánchez estuvo en Nicaragua el año pasado y mencionó que la política comercial de Trump y su discurso negativo sobre los acuerdos de libre comercio, eran uno de los puntos que más le preocupaba, a la vez explicó que la balanza comercial de Estados Unidos se ha deteriorado, pues ha importado más de lo que ha exportado.Juan de Dios Sánchez Roselly durante la conferencia. Foto: Óscar Sánchez/END.

Sobre el Nafta

Sobre la renegociación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, Sánchez dijo que no ha avanzado, y comentó que el país azteca compite en exportación de vehículos con Alemania, Estados Unidos y China. “La industria automovilística de Estados Unidos está en contra de una renegociación del Nafta, pues están usando a México para competir con los coreanos y japoneses”, explicó.

En el período de preguntas y respuesta, Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) planteó: “Nosotros exportamos piezas de vehículos que luego se ensamblan en México (…). Mi pregunta: el tema automovilístico va a estar de alguna manera protegido por los intereses de la industria automotriz de Estados Unidos, en México, y podría no ser tocado”.

Sánchez Roselly respondió que bajo la lógica económica tocar ese punto supone un impuesto para las empresas americanas y un factor de descompetitividad ante las compañías japoneses que no tienen ningún problema de tener cadenas de aprovisionamiento de materiales de países asiáticos más baratos.

“Lo que hacen con México y Nicaragua las empresas norteamericanas, las empresas asiáticas lo hacen con Vietnam o Indonesia, por eso ellos (la industria automotriz norteamericana) están protestando de todas  las maneras posibles para que no se cambie eso, porque tendrían un problema importante”. “Cafta no parece ser prioritario en la agenda de Trump”, planteó el directivo durante su presentación.

Y agregó: “Mi opinión es que si el presidente Trump escucha a los empresarios, lo que hará será algo de alineo para hacer una renegociación estética que diga que algo ha hecho, pero que no cambió de manera importante las reglas”.

Flujo de capitales 

El directivo del banco Santander reconoció que el flujo de inversiones sí es un factor preocupante debido que es  Estados Unidos, la principal economía a nivel mundial y el principal mercado financiero, un repunte de las condiciones de financiación de las empresas americanas tendrá efectos expansivos en todas las economías. 

“La historia nos dice que los problemas financieros, repunte de las condiciones financieras y monetarias de Estados Unidos  tienen consecuencias negativas para condiciones de financiación de países emergente donde al final compiten”, comentó al final de su exposición el representante del banco Santander. Juan de Dios Sánchez Roselly, director de inversiones del banco Santander, y Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides.

A manera de comentario el director ejecutivo del Funides, Juan Sebastián Chamorro, esbozó a dos Trump: un nacionalista y otro de crecimiento, pero a su criterio ha predominado más el de crecimiento, “pues en la parte nacionalista  el tema migratorio no ha llegado a toda su velocidad porque los empresario norteamericanos le han hecho ver que es una mala política”.

Inmigración es positiva para el crecimiento

La reforma migratoria y la reforma sanitaria anunciadas por Trump han sido un fracaso para el presidente estadounidense en su primer año en la Casa Blanca.

Eso, sin embargo, según Juan de Dios Sánchez Roselly, no preocupa tanto a los economistas, porque la parte de la política es la que menos les gustaba.

“La política migratoria que quizás es la que más ruido ha generado, no nos gusta porque tiene que ver con que la inmigración es positiva para el crecimiento económico. Japón y Europa, por ejemplo, crecen poco (económicamente), porque tienen poco crecimiento de la población económicamente activa. En algunos países ya es negativo (el crecimiento de la población económicamente activa). Una parte importante del crecimiento económico viene derivado del crecimiento de la población activa. Si hay poco crecimiento de la población activa, hay poco crecimiento económico”, explicó.

Concluyó sobre ese tema que sin inmigración, la tendencia del crecimiento de la población económicamente activa sería negativa, ya que los llamados “baby boomers” están envejeciendo y no tendríamos crecimiento en las próximas décadas de población, si no hubiese saldos migratorios positivos.

“No participamos del discurso negativo de Trump en la parte migratoria, porque creemos que es una de las partes positivas de la historia de éxito de Estados Unidos, como potencia económica. El haber sido capaz de atraer talento y gente con ganas de trabajar a la economía americana”, expresó.

Insistió en que por eso los economistas no creen posible la creación de 25 millones de puestos de empleos, cuando hay una situación de bajo crecimiento de la población económicamente activa, de 0.5% en la próxima década.

“Estamos hablando de 140 millones de población económicamente activa y se espera que solo crezca un 0.5% en la próxima década. Eso es muy poco. Es menos de un millón (de personas). Si tenemos siete millones de desempleados y una población que está envejeciendo, los números no cuadran. ¿Cómo vas a crear 25 millones de puestos de trabajo, si no traes inmigración? Nosotros los economistas no vemos coherencia en este mensaje y vemos más un contenido político”, analizó.

El experto destacó que Trump no ha tenido éxito con la construcción del muro en la frontera de su país con México e insiste en conseguir US$25 millones para construirlo. “Ni le vemos mucha efectividad ni le vemos mucho impacto positivo en la economía, pero sigue empeñado”, indicó.