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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) expuso recientemente las oportunidades  de comercio e inversión entre la región latinoamericana y China en el estudio “Explorando nuevos espacios de cooperación entre América Latina, el Caribe y China”. 

Nicaragua exportó en 2017 a China US$14.82 millones, 0.5% del total exportado ese año, según el Centro de Trámite para las Exportaciones (Cetrex). Entre 2014 y 2017 Nicaragua vendió a ese destino mercancías por US$66.35 millones, en 2014 se registró el valor más alto del periodo con US$23.89 millones.END

La Cepal indica que el balance comercial de la región con China es heterogéneo. Un grupo conformado por México, Centroamérica y El Caribe tiene resultados deficitarios, es decir importa más de lo que exporta; mientras que los países suramericanos tienen resultados cercanos al equilibrio.

Según los datos disponibles, durante 2016 Costa Rica experimentó un saldo negativo en la balanza comercial con China equivalente al igual que Guatemala y Honduras.

En cambio las economías suramericanas como Brasil, Chile y Perú tienen superávits con China por valores de US$11,770 millones, US$2,919 millones y US$240 millones, respectivamente.

Los resultados del balance comercial con China se deben a la composición de la canasta exportadora de los países. 

“América del Sur tiene un saldo comercial global con China cercano al equilibrio, ya que su superávit con ese país en el comercio de bienes primarios y manufacturas basadas en recursos naturales es solo ligeramente inferior a su déficit en las demás manufacturas”, señala el informe.

Por el contrario, el Caribe, Centroamérica y México, dada su especialización exportadora distinta, registran en su conjunto un déficit global con China, que ha aumentado de forma continua y acelerada durante este siglo, pasando de US$3,000 millones  en 2000 a US$78,000 millones  en 2016. Prácticamente la totalidad de este déficit se origina en el comercio de productos industriales, expone la Cepal.

De acuerdo con las proyecciones de la Cepal, el año pasado Latinoamérica  destinaría a China el 10% de sus exportaciones, mientras que el 18% de lo importado por la región provendría de China.  Este volumen de comercio propiciaría un desplazamiento de la Unión Europea como uno de los principales socios.

“Con ello estaría muy cerca de desplazar a la Unión Europea como el segundo principal destino de los envíos regionales, tras los Estados Unidos”, indica el texto.

Entre los principales productos que adquiere China de Latinoamérica figuran, los provenientes de la soya, cobre y sus derivados, carne deshuesada de bovino, congelada y el azúcar.

Inversiones

En el periodo de 2005 hasta octubre de 2017 la Cepal cuantifica que China invirtió en Centroamérica US$1,700 millones, de este monto, Panamá acaparó US$700, al igual que Costa Rica, mientras que Nicaragua percibió US$300 millones.

En América Latina y el Caribe, en cambio, las empresas chinas invirtieron en pocos sectores. La gran mayoría de las adquisiciones se realizaron en los sectores de energía y minería (un 88% entre ambos), lo que conforma una estrategia de búsqueda en recursos naturales en la región y abastecimiento del mercado energético.

Las inversiones de China en América Latina se enfocan en energía eléctrica, minería, estos sectores en conjunto acaparan 88%, agricultura, fondos de inversión y bancos y otros sectores acaparan el 12% restante. 

El 18% de las inversiones de China  en la región se enfocaron en el sector de energías renovables.

La Cepal  hace hincapié en  que la inversión china constituye un factor clave para la transferencia de tecnología y para la incorporación de sistemas de gestión y nuevos modelos de negocios que mejoren la competitividad y la productividad.