•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, recomendó a Nicaragua corregir el desbalance en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y las exenciones fiscales, a la vez fortalecer la institucionalidad para lograr un crecimiento económico sostenido. 

“Hay un deterioro en las finanzas públicas que en nuestros trabajos hemos repetido, y es resaltar la necesidad de un plan fiscal de mediano plazo, que a través de corregir exenciones fiscales, mejore la administración tributaria y sobre todo viendo al mediano plazo, corrija los desbalance en los sistemas de pensiones, (para que) básicamente regrese la situación fiscal a una situación más balanceada”, planteó Werner.

El funcionario del FMI se encuentra de visita en Nicaragua para participar en la reunión 282 del Consejo Monetario Centroamericano y dictar una conferencia sobre las perspectivas económicas mundiales. Durante su intervención también destacó el desempeño “muy favorable” que ha mostrado el producto interno bruto (PIB) de Nicaragua “con condiciones macroeconómicas que apoyaron el desarrollo de la economía, la inversión y el empleo”.

De acuerdo con Werner, los sectores que están generando mayores presiones a las finanzas públicas son el INSS y el sistema tributario, en el que hay espacios importantes para aumentar  la tributación “tanto en la parte de exenciones y tratamientos especiales, como en la parte de administración tributaria”.

Werner recomendó, en su presentación, trabajar en aspectos institucionales para crear instituciones que garanticen que los fenómenos económicos favorables reflejados en los últimos años sean sostenibles en el mediano plazo y que no dependan de personas, sino que más de instituciones “que contribuyan a generar mejoras importantes en los indicadores sociales de la economía”. 

“Hay que seguir trabajando en los sistemas educativos, como mencionaba que los sistemas de pensiones sean sostenibles y gradualmente tengan mayor cobertura para la población, y seguir mejorando la distribución del  ingreso, y seguir mejorando el tema de combate a la pobreza dentro de un contexto de desarrollo sostenible y desarrollo inclusivo, (eso es) muy importante para que el crecimiento y desarrollo económico sea sostenido, equilibrado y socialmente justo”, sostuvo.De izq a der. Fernando Delgado y Alejandro Werner del FMI; Ovidio reyes, del BCN y José Adán Aguerri, del Cosep.Alejandro Sánchez/END

Posición del gobierno

Al respecto, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, comentó que próximamente se conocerá la posición del Gobierno sobre la reforma fiscal y el INSS, y así “empecemos una discusión sobre los temas de la seguridad social y fiscales”.

“Es muy probable que vamos a tener (conversaciones sobre el INSS y reforma fiscal), porque si no, vas a salir con la negociación sobre un tema que tendrá algún nivel de impacto en las estructuras de las empresas, para luego empezar otra negociación que vaya a tocar empresas y que no incorporaste en el proceso de negación, ese otro punto, necesitamos que sea visto de forma integral”, expresó Aguerri.

América central: corregir déficit

El funcionario del FMI también analizó el comportamiento económico de Centroamérica, el cual ha estado impulsado por aumentos de los PIB de Panamá, República Dominicana y Nicaragua. Parte del dinamismo regional se debe al crecimiento de las remesas.

“(El aumento de las remesas) representa un beneficio en el corto plazo, pero un cierto riesgo al no tener (saber) plenamente qué está detrás de esa aceleración tan importante en las remesas. La duda está en que si en los próximos años se va a mantener este dinamismo tan agresivo que hemos visto y no vaya a ser que pueda provocar  un choque negativo en los próximos 12 o 18  meses”, valoró.

Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI. Alejandro Sánchez/END

Ese impacto y un posible incremento del precio de petróleo afectarán la producción y la cuenta corriente, “habiendo sido esto dos factores favorables que impulsaron tanto el consumo en la región como incrementaron el poder adquisitivo, tanto en el sector corporativo como en las familias”.

FMI: economía nica crece más de lo esperado

Los factores desfavorables para la región centroamericana, según Werner, están relacionados a un aumento a las tasas de interés internacionales, encarecimiento de la energía y la desaceleración de las remesas. Otro tema latente es el déficit fiscal que enfrentan los países de la región, principalmente Costa Rica y El Salvador. 

“La corrección fiscal de los déficit que estamos viendo en todos los países se tiene que dar en los próximos años para estabilizar las razones de deuda – producto que aumentaron de manera importante como Costa Rica y El Salvador, donde los déficits públicos se han ampliado mucho en los últimos años, llegando al  7% en Costa Rica en 2017”, agregó.

En tanto, para Nicaragua, Honduras y Guatemala, recomendó que necesitan revisar sus finanzas públicas y establecer planes que frenen la relación deuda-producto que “hemos visto en los últimos años, pero que ha sido más moderado en países como Nicaragua y Guatemala”.

América Latina: acelerar crecimiento

Durante la conferencia, el director del Departamento del Hemisferio Occidental analizó los retos de las economías latinoamericanas, entre los que resaltó el crecimiento económico y los factores de riesgos que están frenando este logro. 

El PIB per cápita promedio de la región representa el 60% del de Estados Unidos, manifestó Werner. Esta medida la utilizó como un estimador de convergencia  de la región en relación con economías avanzadas

“Desde  los años 60 hasta inicios del 2003, el PIB  per cápita de América Latina seguía siendo el 20% del PIB per cápita de Estados Unidos. No se ha dado  un proceso de convergencia  de las condiciones de vida hacia los niveles de  países más avanzados”, indicó.

Werner destacó que el crecimiento de la región ha sido favorecido por el entorno internacional que  mejoró en términos de los precios de las materias primas y las  condiciones de financiamiento. A criterio de Werner, son factores que “se han volteado y están regresando hacia una condición de estabilidad”. 

Parte de la concurrencia que asistió a la conferencia. Alejandro Sánchez/END

“El gran reto de la región es el acelerar el crecimiento económico e inducir el proceso de mejora de las condiciones de vida que nos acerca a las de los países avanzados. Cosas que vimos en países como China”, dijo Werner. 

Entre los factores desfavorables  que, según Werner, frenan el proceso de aceleración de crecimiento están el deterioro de los indicadores de apoyo social en los últimos años, índices de aprobación de los gobiernos de la región y elecciones en varios países.

“Tenemos elecciones en Costa Rica, Colombia, México en Brasil, eso está generando un espacio donde difícilmente vamos a anticipar un aumento de aceleración de la economía”, resaltó. La economía con los índices más negativos sigue siendo Venezuela.

El experto precisó que la nación venezolana ha entrado en una hiperinflación y este 2018 prevé que supere el 10,000%. “Desde el punto de vista de actividad esperamos el segundo año consecutivo de contracción de 15% de su economía, y en los últimos cuatro años Venezuela habrá acumulado una contracción económica de alrededor 45%”, añadió.

Ese decrecimiento, a su criterio, resume todos los problemas sobre la calidad de vida y otros indicadores en términos de salud, crimen, entre otros que afronta esa economía. También se refirió a un incremento importante de la migración de venezolanos hacia países vecinos, en los últimos 15 meses. 

La conferencia Perspectivas Macroeconómicas Globales de la Región fue presidida por Ovidio Reyes, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Fernando Delgado, jefe de la misión técnica del FMI para Nicaragua, y José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

Consejo Monetario Centroamericano analiza balance económico

Los presidentes de los bancos centrales de Centroamérica y República Dominicana se dieron cita ayer en la reunión 282 del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), que se extenderá hasta hoy 2 de marzo, en Managua.

Durante el encuentro se abordó el balance económico de cada país, retos y acciones de política monetaria y las  perspectivas para 2018. Analizaron el contexto mundial regional y local. Adicionalmente,  trataron temas relacionados al fortalecimiento de la integración monetaria.

A la reunión asistió Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI). La inauguración de la reunión estuvo a cargo del actual presidente del CMCA,  Olivier Castro, en representación del  Banco Central de Costa Rica y Ovidio Reyes, presidente del BCN, en calidad de anfitrión.

El CMCA fue fundado en 1964. Los otros  presidentes de bancos centrales  que asisten a la reunión son: Sergio Recinos, del Banco Central de Guatemala ; Óscar Cabrera del Banco Central de Reserva de El Salvador; Wilfredo Cerrato, del Banco Central de Honduras; Héctor Albizu, gobernador del Banco Central de República Dominicana.

Reyes resaltó ante los medios de comunicación, que durante la reunión el funcionario del FMI les presentó las proyecciones de crecimiento económico para Centroamérica y República Dominicana, las cuales oscilaría este año en 4.9%, y en Nicaragua sería  entre 4.5% y 4%, que ubica al país en “una muy buena posición”.

Además, agrego la importancia de estas reuniones para mejorar el proceso de armonización de las políticas en pro del beneficio regional.