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  • EFE

Las autoridades brasileñas desmontaron hoy una organización criminal que le permitía al gigante cárnico BRF, uno de los mayores productores y exportadores de alimentos del mundo, adulterar la fiscalización de la calidad de sus productos, informaron fuentes oficiales.

La organización, de la que supuestamente formaban parte empleados de laboratorios privados y ejecutivos de la BRF, fue blanco este lunes de una operación que movilizó a 270 policías y 21 fiscales del Ministerio de Agricultura en cinco de los 27 estados de Brasil, informó la Policía Federal en un comunicado.

De acuerdo con el organismo, una investigación de varios meses permitió identificar a cinco laboratorios privados acreditados por el Ministerio de Agricultura que ofrecían resultados fraudulentos de los exámenes de calidad que se hacían a las muestras de alimentos.

"Las fraudes tenían como finalidad burlar el Servicio de Inspección Federal y, de esa forma, impedir que el Ministerio fiscalizase con eficacia la calidad del proceso industrial de la empresa investigada", según el comunicado de la Policía Federal.

"Las investigaciones demostraron que los fraudes contaban con la complicidad de ejecutivos del grupo empresarial, así como empleados del cuerpo técnico, y de profesionales responsables por el control de la calidad de los productos de la empresa", agrega la nota.

Brasil es un gran productor de carne. Archivo/END

Según un comunicado del Sindicato Nacional de Fiscales del Ministerio de Agricultura, el objetivo principal del fraude era esconder la presencia en los alimentos inspeccionados de resultados positivos para el grupo de bacterias Salmonella.

El juez responsable por la investigación expidió mandatos de detención temporal contra 11 de los acusados de integrar la mafia, entre los cuales ejecutivos de la BRF, así como 53 órdenes de registro y allanamiento en oficinas y residencias de los acusados.

Igualmente autorizó a la Policía a llevar a la fuerza a prestar declaración a comisarías a otras 27 personas supuestamente implicadas en el fraude.

El Ministerio de Agricultura informó en un comunicado de que va a retirarle automáticamente a los establecimientos involucrados en el fraude las licencias para inspeccionar alimentos destinados a la exportación.

Igualmente informó de que implantará medidas complementarias de fiscalización, entre las cuales el aumento de la frecuencia de las inspecciones y del número de muestras a ser analizadas de la empresa acusada del fraude.

¿Podrá Brasil superar sus problemas con la carne? Archivo/END

La Policía Federal informó de que los involucrados en la organización serán acusados formalmente de los crímenes de falsedad documental, estafa calificada, asociación para delinquir y crímenes contra la salud pública.

La operación de este lunes fue la tercera fase en la llamada Operación Carne Fraca (Carne Débil), realizada por la Policía Federal en marzo del año pasado y que destapó una mafia integrada por fiscales del propio Ministerio de Agricultura que igualmente adulteraba resultados de inspecciones de alimentos.

Según la Policía Federal, algunas procesadoras, entre las cuales plantas vinculada a las gigantescas exportadoras JBS y BRF, contaban con la complicidad de fiscales sanitarios corruptos para "maquillar" con productos químicos carnes que estaban en mal estado y no cumplían con los requisitos para el consumo.

El escándalo de entonces llevó a países como China, Corea del Sur, Chile, Hong Kong, Japón, Suiza, México, Sudáfrica y la Unión Europea (UE) a anunciar restricciones temporales a las importaciones de carnes brasileñas, que en su mayoría ya fueron levantadas, y provocó millonarias pérdidas a importantes exportadoras brasileñas de alimentos.

Las exportaciones de carnes a cerca de 150 países, que en 2016 rindieron a Brasil cerca de 12.000 millones de dólares, representaron entonces cerca del 7 % de las ventas externas del país.