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La empresa alemana Ritter, productora de chocolates, comprará a los productores cooperados de la Región Autónoma de Atlántico Sur, RAAS, alrededor de 30 toneladas de cacao orgánico certificado, al tiempo que se comprometió a seguir apoyando a los cooperados en la mejora de la calidad y en apoyar con los gastos de certificación del producto nicaragüense.

La negociación entre los representantes de la Ritter y los cooperados, dejó varios beneficios a los productores del grano de la zona del Atlántico Sur del país, pese a que aún no han firmado el acuerdo.

De acuerdo a la información, facilitada por el doctor Gerardo Escudero, Representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA, ya tienen listas varias cláusulas del mismo contrato que la empresa está trabajando con los cooperados.

Según el acuerdo, la chocolatera teutona se comprometió a comprar el 100% de la producción de este año, así como sufragar los gastos de apoyo de la certificación del próximo año. “Según, estamos hablando de entre 27 y 30 toneladas que serán compradas por esta compañía a un muy buen precio, por tratarse de cacao certificado”, explicó el doctor Escudero.

Estas cooperativas, que aglutinan aproximadamente a 500 productores, han tenido que trabajar durante tres años en el proceso de certificación, por lo que buscaron la forma de organizarse para fomentar el cultivo, incrementar las áreas de siembra, transferir tecnologías para que puedan ser utilizadas en los injertos del grano y reducir el tiempo en el que el cacao crece, logrando de esta forma un producto que pueda satisfacer las demandas del mercado.

Negociación favorable

A nivel internacional la tonelada de cacao orgánico certificado puede llegar a cotizarse hasta en tres mil 850 dólares, mientras que la tonelada de cacao convencional se encuentra a tres mil 150 dólares.

“Las cooperativas lograron una negociación de compra bastante favorable, el hecho de tener un comprador para la producción es importante, también tener un precio con una diferencia de 700 dólares con respecto al cacao convencional es un logro”, indicó Escudero.

La certificación del cacao es importante porque le da un valor agregado al producto, de modo que lo hace más competitivo a nivel internacional, aunque esto genere un aumento en los costos de producción que se verá compensado con el incremento en los ingresos de los productores, como consecuencia de la venta del grano.

“Hay tecnologías que te van a subir los costos, pero si tus resultados son un aumento de ingresos, obviamente estás haciendo una buena inversión, porque obtenés un buen margen de ganancia positivo”, aseguró el representante del IICA.

Otro de los logros alcanzados con esta negociación es la disponibilidad de financiamientos, ofrecida por el Fondo de Crédito Rural, que estará en dependencia de las posibilidades de pago de los socios de las cooperativas.

Falta valorizarlo a
nivel nacional
A nivel interno, en el mercado nacional, todavía no hay diferenciación entre un cacao orgánico y uno convencional, por lo que no se le da el verdadero valor a este producto, pero Escudero señaló que hay oportunidades porque la industria del cacao es muy demandante en Nicaragua, ya que lo consumen para diferentes actividades, desde lo más artesanal hasta empresas como la Nestlé, Café Soluble y Eskimo.

El IICA junto con la cooperación austriaca han venido trabajando con estas organizaciones, con el objetivo de lograr la certificación internacional del cacao y que se les reconozca la producción bajo los métodos propios de la normativa ecológica orgánica, es decir que no tiene agroquímicos, hormonas o alteraciones genéticas.