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Recientemente Dell Technologies presentó un estudio que revela cómo los humanos y las máquinas estarán trabajando a nivel mundial para el año 2030. Gustavo Ripoll, vicepresidente de Dell-EMC para Centroamérica y El Caribe, analiza el impacto que esto generará en los negocios en entrevista con El Nuevo Diario. 

“Lo que nosotros vemos es que la adopción de la máquina se incrementará por el uso de soluciones basadas en inteligencia artificial, en realidad aumentada y realidad virtual. En la medida que se desarrolle ese tipo de soluciones, la máquina empezará a hacer mucho más trabajo por nosotros”, señaló. 

Ante ese panorama, la encuesta recomienda que las instituciones educativas deben “enseñar cómo aprender en lugar de enseñar contenido para poder preparar a los estudiantes en los trabajos que no existe. El tipo de trabajo va a cambiar, no es que va a haber desempleo producto de esto”.

Según Ripoll, el estudio proyecta que para el año 2030, las tecnologías emergentes forjarán asociaciones entre humanos y máquinas que serán más inmersivas y ricas que nunca, lo ayudará a superar limitaciones. Las organizaciones saben que necesitan transformarse y cómo deben hacerlo, pero no avanzan con suficiente rapidez, admite.

Entre los principales hallazgos del estudio destaca que el 82% de los líderes de negocios espera que la fuerza de trabajo y las máquinas trabajen juntas en equipos integrados dentro de los próximos 5 años. El estudio se obtuvo de una encuesta a 3,800 líderes de medianas y grandes empresas de 17 países, pertenecientes a 12 sectores diferentes. 

El estudio refleja un visión futurista que pensamos que sería a largo plazo, pero que según ustedes se empezará a marcar en 2030 con la fusión de máquinas y personas.

Lo que nosotros estamos viendo en el mercado es que el futuro que veíamos a largo plazo ya está aquí. Es indudable y hay unanimidad en la opinión que el que no haga una transformación digital de su negocio, va a desaparecer. El mundo hoy es digital y lo que está pasando en este momento es que estamos a mitad de camino porque hay empresas e industrias que vienen del mundo tradicional y las empresas que nacen son completamente digitales, son empresa basadas en tecnología, definidas por software. Cuando nosotros vemos la asociación entre el humano y la máquina, 82% de las personas entrevistadas prevé que trabajarán como equipos integrados por los próximos cinco años. Y el 26% señala que ya están trabajando de esa manera. Lo que nosotros vemos es que la adopción de la máquina se incrementará por el uso de soluciones basadas en inteligencia artificial, en realidad aumentada y realidad virtual. En la medida que se desarrolle ese tipo de soluciones, la máquina empezará a hacer mucho más trabajo por nosotros. 

¿Qué tipo de trabajos serán hechos por máquinas?

Los trabajos más rutinarios y de menos valor van a ser hechos por la máquina. Si te fijás hoy, tratás de buscar un carro en Google o lugar donde irte de vacaciones y al rato entrás a un diario y ya estás inundado de publicidad focalizada en lo que estuviste buscando. La cantidad de información que hay provocará que las máquinas hagan más trabajo por nosotros. Lo que muestra la encuesta es que no es una realidad del futuro, sino una realidad en los próximos cinco años.

¿Esta fusión si bien beneficia a las empresas no tiene implicación a que se reduzca la mano de obra? Estamos hablando de trabajos que ya no harán los humanos.

No va a suceder eso, lo que va a cambiar el tipo de trabajo que vamos a hacer y la forma de trabajo. En un estudio anterior se dice que el 85% de los trabajos que van hacerse en el año 2030 todavía no se sabe, por eso la gran preocupación en el estudio reciente es que el 56% de los encuestados consideran que las instituciones educativas deben enseñar cómo aprender en lugar de enseñar contenido para poder preparar a los estudiantes en los trabajos que no existe. El tipo de trabajo va a cambiar, no es que va haber desempleo producto de esto.

¿Qué políticas públicas se deben impulsar para que las empresas se adapten a esa transformación digital de la que habla y sean competitivas?

Sobre las barreras que tienen las empresas para transformarse,  el 71% habla de una falta de visión y estrategia digital. El 71% también dice que la fuerza de trabajo aún no está preparada, el 51% habla de limitaciones tecnológicas. Las empresas que nacen digitales muchas veces interactúan y tienen muchos problemas en nuestros países porque no hay regulaciones, porque la tecnología va más rápido que la tecnología y gobiernos. El caso más emblemático es Uber, donde se quiere instalar tiene problemas porque no está reglamentado bajo las leyes que regulan el transporte público y no saben dónde ponerlo. Y normalmente nuestros gobiernos lo que tratan de hacer es encasillarnos en las regulaciones de las empresas no digitales, lo cual retrasa el desarrollo. Pero hay que pensar qué tipo de legalizaciones se necesitan para ese tipo de empresas. 

Usted decía que se debe preparar a los  estudiantes para trabajos que no existen. Y probablemente las carreras que hoy se imparten, en 2030 no van a ser atractivas para el mercado laboral. ¿Ahí se necesita de una transformación?

Totalmente. Es algo que siempre discutimos, ya en el mundo de hoy, si mirás a los jóvenes de 15 años enseñarles contenidos para que aprendan de memoria no tiene ningún sentido. O sea, hoy lo más importante para un joven es que aprenda a aprender, que aprenda cómo capacitarse, cómo buscar información. Además, toda la evolución y el desarrollo tecnológico hacen que los ciclos sean cada vez más cortos. Las cosas aparecen y desaparecen en tiempos más cortos que antes. 

Según el informe, el 56% de los consultados piensa justamente que las instituciones educativas deben enseñar cómo aprender en lugar de impartir conocimientos. 

En este trabajo, todos los líderes coinciden en la necesidad de la transformación digital y cuáles son las barreras. Hay algo en lo que están divididos en la mitad, y es en el impacto que el proceso digital va a tener en el futuro. Un 50% considera que los sistemas automatizados van a permitir contar con más tiempo para la gente, pero el 50% cree que no. Nosotros creemos que ahí hay un tema generacional de resistencia al cambio, porque es unánime que el mundo va a lo digital y es unánime que las máquinas y los hombres vamos a trabajar en total unión. Pero no es unánime el impacto que eso va a tener en la gente y creemos que hay resistencia al cambio, que es lógico.

Si va cambiar la regulación para una empresa digital, también deben cambiar los códigos de trabajo. 

Todo. Si lo mirás en términos de políticas públicas y países, por ejemplo, una empresa como Uber, tributa como qué, como una empresa de transporte, no. Un Airbnb, cómo lo regulás si no tiene propiedad propia. Hay un montón de cosas que los países y las legislaciones deben contemplar que hoy no están resueltas. Pensemos que de aquí a 10 años de lo que puede aparecer.

Los líderes de negocios hablan de obstáculos que enfrentan para convertirse en empresas exitosas, ¿cuáles son?

Hay un tema de falta de visión y estrategia. El 71% cree que la fuerza trabajo no está lista para trabajar en una empresa digital. El 51% dice que tiene limitaciones tecnológicas, el 37% dice que el tiempo y el dinero es un obstáculo y el 51% admite que todavía tiene medidas no efectivas de brindar seguridad. Cuando una empresa nace en el mundo digital no tiene estos problemas.

Según el estudio, El 42% dice que  las empresas no saben si vaN a competir en la próxima década, es un porcentaje bastante alto.

Mi opinión es que se combinan algunos factores. Hay industrias que se transforman y desaparecen, toma el ejemplo de la industria de la música, pues como la conocíamos desapareció. Y el otro factor creo que es un tema de desconocimiento. El porcentaje es muy alto. 

¿Cuántas empresas centroamericanas participaron en el estudio?

No revelamos las empresas encuestadas, pero se realizó en 17 países de América: Estados Unidos, Brasil, México; Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Sudáfrica, entre otros. Se realizó en empresas automotrices, financieras, salud público y privada, ciencias de la vida, tecnología y comunicaciones, seguros, producción, consumo, entre otros. Es una muestra muy amplia.