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La igualdad en el ámbito laboral entre hombres y mujeres tiene impactos benéficos en el crecimiento económico. Si Latinoamérica mejorara al nivel de los países que más han avanzado en materia de igualdad de género, en la región (Chile o Perú), al 2025, se sumarían US$1.1 billones más a la economía latinoamericana, según el estudio “El poder de paridad: cómo avanzar en la igualdad de las mujeres puede agregar US$12 billones al crecimiento global”, de Mckinsey Global Institute.

Hilaria Salinas, presidenta de la Red de Empresarias  de Nicaragua (REN), en una de sus intervenciones durante el panel “Mujeres, Gremialidad y Desarrollo”, abordó ayer el significado de las políticas de género y su importancia en el crecimiento económico. 

“Las políticas de género reconocen que hombres y mujeres somos diferentes y buscan reducir las brechas”, expresó. 

Las políticas de género pueden incluirse dentro de las entidades privadas y pretenden que la mujer tenga un papel igualitario dentro de una compañía. Salinas expone que lo importante en materia de implementación de políticas de género es que las empresas se fijen metas claras, como alcanzar cierto grado de participación femenina en puestos directivos en determinado período de tiempo. 

El estudio de Mckinsey Global Institute, citado por Salinas, expone que la adopción de políticas de género de los países avanzados permitiría a nivel mundial un crecimiento económico del 11%. En Latinoamérica, los países  de referencia serían Chile o Perú, que tienen las políticas de género más avanzadas.

María Germania Carrión, presidenta del Congreso de Mujeres Líderes; Hilaria Salinas, presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua, y  María Nelly Rivas presidenta de AmCham.

“La premisa es que si todas las regiones del mundo implementaran las políticas de género del país más avanzado, el mundo lograría crecer 11% (US$12 billones) al 2025. Para Latinoamérica, ese crecimiento sería de 14% y (si esa misma tasa se aplica a Nicaragua) tendría un incremento cercano a US$2,000 millones más”, explicó Salinas.

Las políticas de género persiguen la igualdad y esta, a su vez, genera incrementos en el crecimiento económico, porque la fuerza laboral se incrementaría debido al ingreso de las mujeres al mercado.

32% de mipymes en manos de mujeres

Hilaria Salinas, presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), dijo que en la “Encuesta de Empresas Sostenibles”, del Cosep y Funides, se determinó que en el país hay 128,000 empresas formales, de las cuales 127,000 son mipymes y un 32% de esas mipymes son de mujeres.

Carrión consideró que la educación es fundamental para acabar con la violencia machista que sufren las mujeres nicaragüenses.

Agregó que otro 18% son mixtas, es decir que son propiedad de hombres y mujeres, y que 30.5% de las microempresas están en manos de mujeres. 

“Sí, es un esfuerzo importante el que se hace con una mayor inclusión y una disminución de la brecha de género al crecimiento del país”, refirió Salinas.

“A medida que disminuya la brecha de género va a crecer  (el país) económicamente.  Ahorita tenemos en Nicaragua el 48% (mujeres laborando); en Perú es el 65%, que es el más avanzado. Si lográramos que el 65%  de mujeres de este país trabajara (en un trabajo formal), contribuiría a la economía indudablemente. Se logra crecimiento económico cuando más mujeres empresarias logran poner su negocio, pueden hacerlos crecer, y acceder a un crédito. Ahí aumentas el crecimiento del país”, afirmó la líder. 

“Si todos nos estableciéramos políticas de ese tipo en nuestras empresas, produciríamos más”, agrega Salinas.

El estudio de Mckinsey Global Institute

La investigación de Mckinsey Global Institute analizó 15 indicadores de igualdad de  género para 95 países y encontró que en 40 naciones tienen niveles altos o extremadamente altos de desigualdad de género en al menos la mitad de los indicadores. 

Salinas expone que lo importante en materia de implementación de políticas de género es que las empresas se fijen metas claras,

Los indicadores se agrupan en las categorías: igualdad en el trabajo, servicios básicos y facilitadores de oportunidad económica, protección legal y voz política, y seguridad física y autonomía.

“Creemos que el mundo, incluido el sector privado, se beneficiaría al centrarse en la gran oportunidad económica de mejorar la igualdad entre hombres y mujeres”, reza la investigación.

En cargos de dirección

La presidenta de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), María Nelly Rivas, por su parte reconoció ayer que hay políticas de género dentro de las organizaciones, sin embargo, consideró que se deben acompañar de acciones para que no solo se trate de cuotas de puestos.END

También destacó la importancia de la inclusión de la mujer para lograr más desarrollo.  “Es claro que se deben crear las condiciones para que más mujeres se incorporen a la economía, porque está comprobado en todos los países que entre más mujeres están incorporadas en la economía son más competitivas las empresas”, valoró Rivas. 

Equidad de género en el ámbito empresarial

A la vez reiteró que se ha comprobado que las empresas que tienen mayor participación de mujeres en sus juntas directivas logran mejores resultados financieros. “Ya los datos están, ahora tenemos que romper las barreras culturales que existen, para que las mujeres nos vayamos incorporando en espacios que tradicionalmente han sido ocupados por varones”, agregó. 

“Está comprobado que en las economías, en las empresas, en los países donde hay mayor participación activa de las mujeres, hay más competitividad, más ingresos y por ende más desarrollo”, dijo la presidenta de AmCham al término del panel con mujeres líderes. 

Otro aspecto que mencionó Rivas es que las nuevas generaciones de mujeres líderes tienen la fortuna de que no “estamos tan solas”, debido a que hace 20 años en los espacios de liderazgo había menos mujeres. “Había una marcada diferencia, pero sin cantar victoria porque todavía somos muy pocas en posiciones de liderazgo”, lamentó. 

Contra femicidio

María Germania Carrión, presidenta del Congreso de Mujeres Líderes, e Hilaria Salinas, presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua, pidieron sanciones fuertes contra el femicidio. Carrión y Salinas expresaron que la violencia de género es una barrera y hay que sancionarlo.

Salinas dijo que, aunque el femicidio no es el enfoque de la red, no se puede dejar de mencionarlo. En tanto, Carrión consideró que la educación es fundamental para acabar con la violencia machista que sufren las mujeres nicaragüenses.

Cosep con más representación femenina en Centroamérica

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la máxima cúpula empresarial de Nicaragua, tiene la mayor representación de mujeres como presidentas de cámaras y asociaciones con relación a sus pares de Centroamérica, dijo ayer María Germania Carrión, presidenta del Congreso de Mujeres Líderes de Nicaragua, durante un panel realizado ayer en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

Cuando Carrión comenzó a trabajar, hace once años y medio, en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la cúpula empresarial del país estaba conformada por once cámaras de empresarios. En ese entonces, recordó Carrión, había tres delegados por cámara (es decir 33 personas) y solamente dos mujeres en el consejo directivo.

En el 2009 se incrementó a 6% y, en la actualidad, a 23%.

“Hoy en día, después de tanto estar trabajando en el tema del empoderamiento de las mujeres y la participación de la mujer, ya hay seis mujeres presidentas dentro de 26 organizaciones (cámaras y asociaciones empresariales). Y no es por una cuestión de que tiene que haber mujeres ahí, sino porque esas mujeres se han ganado los espacios. Han podido llegar a mostrar cuáles son los problemas de sus sectores y han sido elegidas dentro de sus juntas directivas y a la vez han sido elegidas dentro de la junta directiva del Cosep”, explicó Carrión.

Según Carrión, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) tiene 50 organizaciones socias, con ocho mujeres presidentas, lo que representa un 16%.

El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) de Panamá y el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) de Honduras tienen un poco más de 8% de representación femenina. El Conep tiene 23 organizaciones y solo dos mujeres como presidentas de cámaras, mientras que el Cohep, 71 organizaciones, con seis mujeres presidentas.

La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) de El Salvador tiene 50 organizaciones y solo dos mujeres presidentas, es decir un 4% de representación femenina.

En tanto, el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif) de Guatemala, tiene 11 organizaciones, sin ninguna mujer presidenta.

“El Cosep es pionero (en la inclusión femenina) como institución. Nosotros venimos trabajando en este tema desde el 2009. Logramos que en el 2010 se aprobara la Comisión de Género y que en 2012 se aprobara la política de género. Somos la organización cúpula pionera en la región”, indicó María Germania Carrión.