•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

La embajadora de Estados Unidos en Managua, Laura F. Dogu señaló que el uso de tecnología más avanzada y la innovación son muy importantes para el aumento de la productividad en el país.

La diplomática puso de ejemplo este miércoles a dos empresas nicaragüenses que han empezado a tomar medidas automatizadas de cara al futuro.

Banpro (Grupo Promerica) está utilizando Inteligencia Artificial para responder a preguntas de los clientes, y Nimac está usando tecnología satelital para monitorear el uso eficiente y mantenimiento adecuado del equipo que vende”, destacó.

Para Dogu, quien dictó la conferencia “El camino hacia 2030 comienza hoy”, Nicaragua puede escoger entre captar mercados emergentes e industrias de crecimiento creadas por la Cuarta Revolución Industrial, o bien quedarse atrás mientras otros países aprovechan esas oportunidades.

Laura Dogu (centro), embajadora de Estados Unidos. Cortesía/END

“Muy a menudo, los nicaragüenses se conforman con los mismos métodos que utilizaban sus abuelos, que si bien honran la tradición, pero sacrifican ganancias”, planteó la embajadora durante su intervención ante empresarios.

A su criterio, los  ciudadanos de cada país deben tomar sus propias decisiones, pero lo importante es que la conversación acerca del futuro sea de una manera franca y abierta, respetándose los unos a los otros y con fidelidad a los hechos.

“Todos los miembros de la sociedad tienen que participar en estas conversaciones, no sólo los funcionarios del gobierno o los líderes de grandes empresas; también los líderes comunitarios fuera de Managua y los trabajadores que estarán encargados de la implementación de las decisiones”, consideró la diplomática.

Ventajas

La diplomática expresó que una de las principales características de la Cuarta Revolución Industrial ha sido el incremento de la automatización.

“Esto tiene gran importancia porque la principal ventaja competitiva que ofrece Nicaragua es su mano de obra de bajo costo”, comentó.

“Pero en la medida que más actividades sean realizadas por robots, el costo de la mano de obra se vuelve irrelevante. Entonces, la innovación y el conocimiento se convierten en motores del desarrollo”, explicó Dogu.

Dijo que, hasta cierto punto, un menor desarrollo puede representar una ventaja y ejemplificó cómo África está muy adelantada en comparación con Estados Unidos en cuanto al desarrollo de nuevas y creativas formas de hacer negocios bancarios móviles.

La embajadora de Estados Unidos, Laura Dogu, durante un acto. Cortesía/END

La razón es que ese continente no cuenta con una industria preexistente y de tamaño considerable que requiera modificación para incorporar nueva tecnología.

“Nicaragua está en una situación similar, aunque con mayores recursos económicos que muchos países africanos”, indicó la embajadora.

La representante de Estados Unidos exhortó a los nicaragüenses a determinar qué acciones van a tomar ahora para que en 2030 la palabra con la que se describa a Nicaragua sea “sostenible” en vez de “incierta”.

Los caminos

Dogu se refirió a muchos posibles caminos hacia el 2030, pero indicó tres aspectos que las empresas toman en cuenta: el costo de la mano de obra, el costo de la energía y la calificación del personal.

“Hasta hora, Nicaragua ha dependido mayormente del bajo costo de su mano de obra. Pero, en la Nicaragua del 2030 esta opción no es viable. Por lo que si no desea quedarse rezagada, debe enfocarse en generar energía con precios competitivos y preparar a su juventud”, advirtió.

Mencionó que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ayudó a la creación de la Red Nicaragüense para la Educación Técnica (RENET), una organización multisectorial que reúne a los centros técnicos vocacionales, ONGs, universidades y empresas para que mejoren la calidad de la capacitación vocacional y poder satisfacer la demanda de mano de obra calificada.

“La USAID también está ayudando a la juventud a prepararse para el futuro, inspirándoles mediante el uso de nueva tecnología”, dijo al tiempo que retomó una encuesta realizada por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) en la que se reflejó que uno de los principales retos del sector privado es encontrar colaboradores con un buen nivel de inglés.

Laura Dogu, embajadora de Estados Unidos, destacó hoy la importancia del uso de las nuevas tecnologías. Archivo/END

“La embajada está trabajando fuertemente para ayudar a los nicaragüenses a llenar esa expectativa a través de varios programas de enseñanza de inglés. Además de encontrar empleo, el hecho de hablar inglés, abre las puertas a los conocimientos e investigaciones más recientes en diferentes disciplinas académicas, que sólo están disponibles en idioma inglés”, reconoció.

Más tecnología

La embajadora Laura Dogu dijo que el sector agrícola es uno de los más importantes de Nicaragua, y recomendó el uso de tecnología más avanzada en genética para incrementar la productividad tanto de los cultivos como del ganado.

De acuerdo con Dogu, las proyecciones muestran que para poder alimentar a la población mundial, que en 2050 llegará a 9 mil millones de personas, la producción de alimentos necesita aumentarse en un 70% al nivel mundial.

“La Embajada ha facilitado el intercambio entre empresas estadounidenses y nicaragüenses para asegurar que los productores de Nicaragua tengan acceso a una mejor genética”, dijo Dogu, destacando que las tecnologías genéticas no sólo mejoran la productividad, sino también la rentabilidad.

Lamentó que las cosechas de maíz y soya de Nicaragua permanezcan igual por no incorporar nuevas tecnologías, a diferencia de muchos países del Hemisferio Occidental, como Brasil y Argentina, que en los últimos 30 años han adoptado tecnologías de ingeniería genética, logrando mayores cosechas.

Nicaragua deben innovar, propuso Laura Dogu. Archivo/END

“La ausencia de un marco jurídico incluyente para los cultivos transgénicos, impide que los productores nicaragüenses puedan tener acceso a este tipo de tecnologías y así poder competir en la arena internacional. El camino hacia 2030 debe abordar la manera de que las tecnologías más innovadoras estén a disposición de estos ganaderos y agricultores”, recomendó.

Otro sector al que se refirió la embajadora es el de la construcción, el cual ha sido una fuente significativa de empleo y de desarrollo en los últimos años.

“El movimiento de personas y mercancías dentro de Nicaragua requiere la construcción de nuevas carreteras. Sin embargo, todos sabemos lo difícil que es mantener las carreteras sin baches”, agregó.

Dijo que su embajada está satisfecha de haber dado a conocer a una empresa estadounidense que ha desarrollado fibras especializadas que fortalecen el asfalto, logrando que las carreteras, estacionamientos y demás superficies sean más duraderas y ahorren material.

“Productos innovadores como este demuestran que no todas las actividades de la Cuarta Revolución Industrial implican computadoras”, manifestó.

Sistema financiero

La embajadora de EE.UU. mencionó que el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), en su informe de octubre de 2017, concluyó que Nicaragua “ha hecho importantes esfuerzos”, pero también indicó que el país no está en conformidad en una serie de importantes áreas.

Dogu declaró que el Gafilat es una organización intergubernamental regional que trabaja para prevenir y combatir el lavado de activos, el financiamiento al terrorismo y el financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva.

“El contar con las regulaciones y leyes adecuadas es importante, pero las regulaciones y las leyes deben ser aplicadas de manera consistente y uniforme para que tengan valor”, sugirió.

Dogu enfatizó que el sector financiero juega un papel vital en el desarrollo económico de cualquier país.