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La amenaza de una guerra comercial entre Estados Unidos y China desató ayer el temor en los mercados mundiales, aunque las bolsas europeas y Wall Street resistieron mejor el envite que las asiáticas y cerraron con pérdidas no superiores al 2%.

La intención del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones procedentes de China por un valor de US$60,000 millones (48,600 millones de euros) provocó ayer la amenaza de Pekín de hacer lo propio con las estadounidenses por una cuantía, en principio, de US$3,000 millones (2,400 millones de euros).

Los mercados asiáticos, los primeros en abrir, encajaron esos anuncios con evidente preocupación y sufrieron caídas superiores al 2%.

Por su parte, las principales bolsas europeas se mantuvieron buena parte del día con descensos por encima del 1%, pero, tras la apertura al alza de Wall Street, moderaron sus pérdidas y varias plazas lograron cerrar con bajadas inferiores a ese porcentaje.   

Temor en europa

Pese a que Estados Unidos exceptuó por el momento a los países europeos de su decisión de imponer aranceles de un 25% y un 10% sobre sus importaciones de acero y aluminio, los mercados del viejo continente reaccionaron también a la baja ante el temor de que una guerra comercial pueda frenar el crecimiento económico global. 

Por segundo día consecutivo, Wall Street sufrió ayer por los temores de que se declare una guerra comercial abierta entre las dos economías más importantes del mundo, y el Dow Jones de Industriales, el principal indicador, terminó este viernes con un descenso del 1.77%, amortiguando la caída del 2.93% que sufrió el jueves. 

Las empresas más afectadas por las pérdidas fueron las que tradicionalmente se ven influidas en mayor medida por la coyuntura económica junto a las que más podrían sufrir los efectos de una guerra comercial, como las dependientes de las materias primas. 

Los bancos, las compañías automovilísticas, las tecnológicas y la industria se anotaron los mayores descensos en los mercados europeos.        

Divisas refugio

La aversión al riesgo de la renta variable ante una eventual guerra comercial entre las dos principales economías del mundo llevó a los inversores a orientarse ayer sobre todo hacia las divisas consideradas refugio, el oro o la deuda pública europea. 

El yen japonés y el franco suizo se revalorizaron considerablemente frente al dólar y, en menor medida, frente al euro.        

La moneda japonesa alcanzó su máximo desde finales de 2016, mientras que el oro aumentó su precio hasta más de 1,340 dólares la onza, con lo que marcó su máximo en más de un año.        

Los bonos europeos atrajeron también la inversión en medio del temporal, entre ellos el español, que, como consecuencia de las compras, vio caer su rentabilidad por debajo del 1.3%. 

Opiniones divididas 

Los analistas se encuentran divididos respecto a la posibilidad real de que se llegue a desatar una guerra comercial en toda regla entre EE. UU. y China.        

Muchos consideran que las posiciones actuales responden más bien a un intento de ganar posiciones para una negociación comercial, que podría acabar incluso con el levantamiento de algunos aranceles ya existentes. 

Destacan además que especialmente las bolsas europeas, debido a la buena marcha de la economía de la eurozona y los positivos resultados empresariales, tienen todavía una alta capacidad de resistencia ante las turbulencias.        

Otros advierten, sin embargo, de que, en una situación de gran volatilidad como la actual, cualquier cosa es posible si se concreta la amenaza de un conflicto comercial.