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La producción de plátanos del departamento de Rivas atraviesa uno de sus  peores momentos, a consecuencia de  las secuelas que dejó el paso de la tormenta Nate, tras su paso entre el 5 y 6  de octubre de 2017, según productores y comerciantes de musáceas.

Aquiles Sánchez, productor de la isla de Ometepe y presidente de la Asociación de Plataneros de Rivas (Aplari), confirmó que los daños causados por la tormenta ya se están sintiendo directamente con la escasez y el alza de este producto.

“Los plátanos han iniciado a escasear y esto ha provocado que los precios de la fruta se eleven y entre abril y junio la escasez va a ser peor, porque la tormenta Nate golpeó severamente este rubro agrícola y ahora tenemos  las consecuencias cinco meses después”, explicó.  

Recordó que la isla de Ometepe fue la zona más afectada por tratarse de una zona donde se cultiva la variedad de plátano gigante, pero enfatizó que todos los productores del departamento tuvieron afectaciones entre un 25% y hasta un 100%.

“Después del paso de la tormenta en la Isla de Ometepe, la  cosecha  es mínima y pasa  desapercibida   en comparación a su rendimiento habitual, porque a la semana salen más de 240,000 unidades, cuando en años anteriores la producción del día era superior al millón de plátanos y esto explica el catástrofe causado por Nate”, resaltó.  

Según Sánchez, el viento y las abundantes lluvias de la tormenta arrasaron de manera instantánea con buena parte de las plantaciones y las que sobrevivieron son las que están produciendo el poco plátano que está saliendo al mercado.

Jorge Masis productor de Buenos Aires, asegura que solo él dejó de producir 250,000 unidades, debido a las  afectaciones que causó la tormenta en sus 20 manzanas de plátanos.

“Esto explica la escasez que se está viviendo, y que se va a extender hasta en septiembre, porque la población de plátanos entró en proceso de recuperación a partir de noviembre y las pocas que quedaron ya dieron su fruto”, aseguró.

De acuerdo con los productores de plátanos debido a los mismos efectos de la tormenta, las plantas de musáceas  que sobrevivieron, fueron afectadas posteriormente por plagas que surgieron con la humedad y no permitieron que se cosechara fruta de primera calidad.

“La cepa que no mató inmediatamente la tormenta, quedó herida por las  plagas que surgieron por el exceso de agua que se acumuló en el suelo y esto afectó el rendimiento y la calidad”, indicó el productor y comerciante de musáceas de Rivas, Ángel Rodríguez.

Debido a estas afectaciones, Rodríguez afirmó que perdió 12 manzanas de plátano  y que ahora en vez de llevar a los  mercados capitalinos 40 mil unidades de plátanos  al día, lleva entre 8 mil y 15 mil a la semana, debido a la escasez.

Según los productores el precio de la fruta de segunda y tercera calidad actualmente se está cotizando entre 3 y  4 córdobas y antes de la tormenta Nate se cotizaba  hasta en 1.50 córdobas.