•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un enfrentamiento comercial abierto entre “actores principales puede descarrilar la recuperación que hemos visto en años recientes, amenazando la actual expansión económica y poniendo muchos empleos en riesgo”, expresó Roberto  Azevedo ante el Comité Financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Es imposible mapear correctamente los efectos de una escalada generalizada (de tensiones comerciales) pero claramente serán muy serias”, añadió el diplomático brasileño.

En opinión de Azevedo, la mayor amenaza al desempeño de la economía global está en “las crecientes tensiones comerciales y la posibilidad de que ingresemos en una secuencia de medidas unilaterales y de represalias, que generan incertidumbre para el comercio mundial y el crecimiento”.

La severa advertencia de Azevedo es la más firme reacción de la OMC hasta ahora a la escalada de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

La secuencia arrancó el mes pasado cuando Washington anunció la decisión de imponer pesados aranceles a las importaciones de acero y aluminio, gesto que recibió duras respuestas tanto de China como de la Unión Europea.

Sin embargo, Estados Unidos fue más allá y anunció un paquete de gravámenes a productos chinos por unos 50,000 millones de dólares.

En respuesta, China adoptó pesadas tarifas a la soja y al sorgo proveniente de Estados Unidos, aproximándose así al corazón del comercio bilateral, el sensible segmento de los productos agrícolas.

Además, los dos países iniciaron paneles recíprocos en el ámbito de la OMC.

Insistir en la “cooperación” 

En su presentación de este viernes, Azevedo apuntó que la “cooperación global será esencial” para contener las tensiones comerciales, y reforzó que la OMC “desempeñará su papel en este proceso”.

“Inclusive, es posible decir que sin la OMC una oleada de medidas proteccionistas habrían sido estimuladas por la crisis de 2008, agravando significativamente los efectos económicos de aquel escenario”, apuntó el brasileño.

La preocupante escalada de tensiones comerciales entre Washington y Pekín se convirtió en el tema dominante en la reunión de primavera boreal entre el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Washington.

FMI se ofrece para un entendimiento

Ya en la apertura de las reuniones, el jueves, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, apuntó que la economía global pasaba por un momento de “sólido crecimiento”, pero alertó que hay “nubes en el horizonte”, y que la más preocupante de esas nubes era el riesgo de una guerra comercial generalizada.

Lagarde incluso fue más allá y propuso que el FMI, con su enorme cuerpo de técnicos y especialistas, podría ser una “plataforma” para un entendimiento para evitar una guerra comercial.

“En nuestra opinión los países deberían trabajar juntos para resolver desacuerdos, sin usar medidas excepcionales. En el FMI (...) ofrecemos una plataforma para el diálogo y una mejor cooperación”, dijo la ejecutiva en Washington.

Este viernes, el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, apenas se limitó a cuestionar las “prácticas desleales de comercio”, una acusación que Washington utiliza como justificativa para sus medidas contra China.