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La crisis que vive Nicaragua, después de las protestas violentas de la semana pasada por las reformas del INSS, está provocando un retraso en las exportaciones, afirmaron diversas fuentes ayer, jueves.

El economista Mario Arana, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), expresó: “He estado oyendo retraso en producción y exportación, que de alguna manera no pudieron salir como estaban programadas porque la fuerza laboral no ha estado al 100% en las respectivas actividades económicas”.

Sin embargo, Arana aclaró que eso no significa que no saldrán las exportaciones, sino que tendrán un retraso en su programación. “Sí sabemos que hay empresas que han tomado prudencia y no están importando tampoco, pero lo cierto es que la frontera y aduana han estado funcionando con normalidad”, aseveró.

Carlos Bendaña, presidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN), afirmó que las exportaciones de café se están viendo afectadas porque no les están entregando los permisos fitosanitarios. 

“Ya estamos incurriendo en pérdidas, porque los permisos fitosanitarios no están saliendo y los contenedores no están saliendo. Entonces, los embarques que debieron haber salido la semana pasada, no salieron, y por ende debemos explicarles a nuestros compradores, a los tostadores, las razones”, explicó Bendaña.

Indicó que eso no quiere decir que se van a perder las exportaciones, pero al postergarse causan pérdidas porque incurren en gastos de almacenajes. Además, para el sector cafetalero es muy importante el cumplimiento en la entrega del producto a sus clientes. 

“Muchos de nuestros compradores están preocupados, porque están viendo si los cafés que ellos compraron van a salir a tiempo. De hecho, muchos cafés que ellos compraron no han salido y nos están llamando. Ellos tienen que cumplir con una cuota. Necesitan ese café para abastecer a sus clientes y abastecer a las cafeterías, por lo tanto, hay una preocupación y esperamos que esto se pueda resolver en los próximos días”, expresó el representante cafetalero.

Por su parte, el ganadero y agricultor esteliano Salvador Castillo refirió que la crisis del país afecta emocionalmente a todos los nicaragüenses y deseó que el diálogo tenga buenos resultados. 

“Los acontecimientos que se han dado desmotivan totalmente para seguir trabajando, nos sentimos golpeados. Nos quita fuerzas para seguir en lo que hemos venido haciendo, porque en verdad cuando trabajamos lo hacemos con una motivación de salir adelante y que el país siga adelante. Por eso esperamos que a lo inmediato se le busque una salida a este problema del país”, expresó Castillo.

Afectaciones en el transporte

El presidente de la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), Marvin Altamirano, dijo que el sector transporte perdió aproximadamente US$7.5 millones, porque en los cinco días de protestas solo el 50% de su flota logró trabajar.

“Se trabajó un promedio el 50% de los vehículos que nosotros tenemos, eso significa que dejamos de percibir por servicios de transporte un millón y medio por día, si fueron cinco días de protestas, estamos hablando de US$7.5 millones”, estimó.

Temen desaceleración ecoómica

La situación de crisis actual encaminará a Nicaragua a una desaceleración de su crecimiento económico, dejando atrás los años en que sobresalió como la segunda economía con mayor crecimiento en Centroamérica y la tercera en Latinoamérica, opinó el economista independiente Luis Murillo.

“A nivel macroeconómico, lo que vamos a tener es una desaceleración del crecimiento económico de este país. Yo creo que hay tres indicadores que van a salir un poco perjudicados (de la crisis que atraviesa el país en la actualidad). Uno es la tasa de crecimiento (de la economía). Ya no esperemos que vamos a crecer al 4%, a duras penas, mucho menos arriba del 4.5%, que habíamos estado creciendo”, dijo Luis Murillo.​

El otro indicador que se verá afectado, según Murillo, es el de la inflación. “Ya no esperemos que la inflación esté contenida en 5% a 6%. Va a haber una presión inflacionaria fuerte, como producto de que ya los inversionistas están un poco reacios a seguir invirtiendo en Nicaragua”, explicó.

Y en tercer lugar, el economista Murillo considera que dará un congelamiento en los empleos: “Un tercer indicador económico afectado, creo que es el de los nuevos empleos, como producto del menor dinamismo que va a tener la economía y que ya está teniendo en la actualidad”.

La situación de crisis actual encaminará a Nicaragua a una desaceleración de su crecimiento económico

Nicaragua, según cifras oficiales, consiguió un crecimiento económico de 4.9%, en 2017, y de 4.7%, en 2016. De acuerdo con el Banco Central de Nicaragua, en el período 2010-2017 el país alcanzó un crecimiento promedio de 5.2%.

“Si no se hace un consenso incluyente de todos los sectores, posiblemente Nicaragua va a dejar de ser la tercera economía de mayor crecimiento a nivel latinoamericano”, aseveró el economista Luis Murillo.

Una opinión distinta a la de Murillo tiene el también economista Mario Arana, quien señaló que los hechos de violencia generados por las protestas contra las reformas del INSS, la semana pasada, afectaron la actividad económica de Nicaragua, pero no significativamente para hacer una “mella grande” en el crecimiento económico del país.

“Va a depender de que tan rápido estabilizamos el país. Tenemos que enfrentar, primero, el dolor que ha sucedido y repararlo, son muy fuertes las muertes que se dieron en Nicaragua, y segundo hay que buscar la estabilidad para que no vuelva a ocurrir”, expuso el también expresidente del Banco Central de Nicaragua, Arana.

Arana instó a buscar la estabilidad lo más pronto posible para que no se profundice el impacto que afectaría al empleo y los ingresos de los nicaragüenses. “Necesitamos una economía más vigorosa para cumplir la expectativa de todos”, añadió.

También dijo que todos los sectores deben ponerse de acuerdo parar lograr una estabilidad, pronta y de largo plazo, pero que además vaya al fondo de los temas que “nos han dividido y polarizado, y reconocer que podemos convertir las crisis en una oportunidad”.