•  |
  •  |
  • END

Las estadísticas más recientes de recaudación tributaria comenzaron a reflejar la desaceleración económica que vive la región y que se muestra en una caída del comercio exterior, de las remesas familiares y en un menor dinamismo en el mercado laboral, variables relacionadas con el ingreso por impuestos indirectos, tales como los aranceles, los impuestos sobre ventas de bienes y servicios, y otros impuestos al consumo, según la columna Observatorio Fiscal.

La información disponible en cada país, permite comparar la recaudación tributaria de 2009 con el mismo período del año anterior, observándose caídas drásticas en El Salvador (18.1%), Guatemala (17.7%) y Costa Rica (15.2%), mientras en Nicaragua (13.6%) y Panamá (8.9%), la caída de la recaudación es menos severa. Desafortunadamente no hay información pública en Honduras que permita hacer esta comparación.

Es importante recordar que los ingresos tributarios juegan un papel primordial en el financiamiento de los presupuestos de 2009, por lo que la caída en los mismos provocará un vacío en el financiamiento que será necesario llenar incurriendo en más endeudamiento interno y externo o reduciendo el presupuesto de egresos.

En Guatemala y El Salvador se proyectó que los ingresos tributarios financiarían cerca del 80% del presupuesto del gobierno central, en Costa Rica y en Nicaragua, la recaudación tributaria financiaría aproximadamente el 70%. Solamente en Panamá, los ingresos tributarios financiarían menos del 50% del presupuesto gubernamental.

Ante la actual situación, los gobiernos de Centroamérica necesitan llevar adelante cuatro medidas. Primero, volver a estimar los ingresos tributarios, para adaptarlos al actual escenario económico. Segundo, revisar las prioridades presupuestarias, entre las cuales deberán estar el gasto social y los aportes constitucionales y por ley, el pago de las remuneraciones a los empleados públicos y el pago de la deuda pública.

Tercero, una vez definidos los ingresos tributarios y el gasto priorizado, se deberán establecer nuevos límites para el déficit fiscal. Cuarto, siendo muy probable que el gasto priorizado supere a los ingresos, será necesario buscar recursos para el financiamiento requerido.