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Los ingresos por remesas en el primer trimestre de 2018 ascendieron a US$353 millones, según el Banco Central de Nicaragua (BCN), superando en 9.3% los del primer trimestre de 2017, cuando totalizaron los US$323.3 millones.

En enero de este año las remesas familiares generaron US$112.9 millones (10.58% más que en el mismo mes de 2017); en febrero, US$116.9 millones (8.64% más) y en marzo, US$123.6 millones (8.8% más).

Del monto total recibido en el primer trimestre, el 55% provino de Estados Unidos; 20.9%, de Costa Rica; y el 11.1% de España.

 ¿Qué depara la crisis del país a las remesas?

Erika Moreno pertenece a uno de los 62,000 hogares que reciben remesas en el país.

Un poco antes del mediodía del 19 de abril, el segundo día de protestas por las reformas al seguro social en Nicaragua, Moreno fue una de las personas que se apresuró a llegar a una agencia especializada en remesas, ubicada por el mercado Israel Lewites, por temor a posibles conflictos que impidieran las operaciones y el transporte.

Moreno fue la penúltima de una larga fila de personas que esperaban ser atendidas, pero debido a los enfrentamientos violentos que ocurrieron en Managua, suspendieron la atención en esa agencia al mediodía.

“Cerraron como entre las 11:30 y las 11:40. El encargado del lugar nos dijo que ya iban a cerrar porque ‘de arriba dieron la orden de cerrar todas las sucursales porque el enfrentamiento que había en el sector de la UNI se estaba complicando y estaba avanzando para esta zona’. Si hubiera llegado más tarde, no hubiera podido retirar mi dinero”, expuso Moreno.

Después de ese día, la joven, que recibe remesas desde España, no ha tenido ningún problema al realizar la transacción. Pero sus familiares en ese país han optado por enviarle un poco más de dinero para que pueda almacenar alimentos por cualquier emergencia.

“Mi familiar que está en España me explicó que allá no hay ningún problema con el envío. La problemática podría darse aquí, con el retiro en caso de que cierren las sucursales de las agencias”, afirmó.

El economista independiente Luis Murillo descarta que la situación política del país pueda tener un impacto cuantioso en los ingresos por remesas, sin embargo, considera que estas pueden ser un atenuante ante el contexto sombrío que enfrentan otros sectores como el turismo.

“En las remesas no impacta mucho, estoy más preocupado por la situación interna. Me preocupa la tasa de crecimiento que creo que habrá una desaceleración y ojalá que no una recesión, presión inflacionaria y luego una mayor informalidad”, indica.

Murillo insistió en que los ingresos por remesas podrían ayudar a amortiguar el golpe que están teniendo algunos sectores, como el exportador, la agricultura para la exportación y el turismo; y advirtió que la crisis también podría impulsar a la población a migrar.

El economista y coordinador académico de Universidad Americana (UAM) Óscar Neira coincide con Murillo en que la situación que enfrenta el país podría desembocar en una mayor migración. 

En febrero, US$116.9 millones (8.64% más) y en marzo, US$123.6 millones (8.8% más).

Neira, sin embargo, advirtió que los nicaragüenses en el exterior también resentirán las políticas estadounidenses antimigratorias.

“Es doble pinza. Por un lado está (Donald) Trump y la política antimigratoria, que tiende a reducir remesas y por otro lado está la situación del país que tiende a incrementar el éxodo y migración arriesgando vidas de migrantes. Tiene más impacto las políticas que el éxodo”,  apuntó.