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Los disturbios que se han generado en el país desde el pasado 18 de abril han dejado pérdidas por US$195 millones, según han informado varias asociaciones empresariales. Solo el sector turismo estimó que los incidentes de violencia, motivados en primer momento por la reforma a  la seguridad social, dejarán una merma de US$100 millones, sin embargo, la cifra podría aumentar en tanto no haya solución a la crisis política. 

Por su parte, la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN) proyectó que en los últimos trece días de abril las pérdidas alcanzaron los US$70.5 millones, mientras que la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) cuantificó que, entre el 19 y 26 de abril, se tuvo una disminución de las exportaciones por un valor de US$12.82 millones.

Otro de los sectores que ha evaluado el impacto es el de los transportistas. El presidente de la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), Marvin Altamirano, precisó al 

El Nuevo Diario que el transporte perdió aproximadamente US$7.5 millones, porque en los cinco días de protestas (del 17 de abril al 22) solo el 50% de flota logró trabajar. Por día dejaron de percibir US$1.5 millones.

Cae el consumo

El presidente de la CCSN, Rosendo Mayorga, detalló que del 17 al 30 de abril registraron que las afectaciones en edificios alcanzaron pérdidas por US$10 millones, mientras que en inventario y consumo fueron de US$25 millones y US$35 millones, respectivamente. “Los saqueos fueron algo nunca visto, fue una saña horrible, parece que entraron una manada de salvajes y arrasaron con todo lo que encontraron, quebraron cajas registradoras con palos, las tiraban contra el suelo, quebraban frigoríficos”, comentó.

Mayorga añadió que el consumo de alimentos y bebidas ha bajado drásticamente. “Si bien es cierto recién los primeros días de las protestas hubo un incremento fuerte en alimentos y bebidas, ya cayó otra vez a un consumo de 25% de lo que generalmente se reporta, es mínimo. En los primeros días, la gente comenzó a comprar comida y eso subió el consumo”, explicó. 

Además, precisó que en abril pasado el consumo movió unos US$120 millones al mes y a la fecha solo está reportando un 25% de esa cantidad, es decir US$30 millones. “Actualmente, el consumo está prácticamente en su niveles más bajos, algo que no lo había visto en Nicaragua en los últimos 30 años, el consumo está paralizado. Y esto es solo abril, no hemos cuantificado mayo”, precisó Mayorga. 

Al igual que otros sectores económicos y centros de pensamiento, la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua instó a iniciar cuanto antes el proceso de diálogo nacional para evitar, en primera instancia, más pérdidas humanas y no afectar el crecimiento económico del país, que según proyecciones de organismos internacionales, se ubicaría entre los más altos de América Latina. 

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectó en abril pasado que Panamá (5.6%), República Dominicana (5.0%) y Nicaragua (5.0%) son los países de América Latina y el Caribe que más crecerán en 2018. El crecimiento económico de Nicaragua es incluso mayor al de la Centroamérica, que en su conjunto podría alcanzar una tasa de 3.6%, mayor al del 2017 que fue de 3.4%.