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Las estadísticas del mercado laboral correspondientes a abril y mayo pasados serán “más dramáticas” que en marzo, opina el experto en seguridad social Manuel Israel Ruiz.

Los asegurados activos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) descendieron en marzo pasado a 896,869 trabajadores, según el Banco Central de Nicaragua (BCN), experimentando un descenso de más de 8,000 afiliados con respecto a febrero de este mismo año.

Además, en los primeros tres meses del año la afiliación al INSS se redujo en cerca de 17,000 trabajadores, ya que en diciembre de 2017 había 913,797 cotizantes.

En tanto, en relación con noviembre de 2017, que fue cuando la afiliación al INSS estuvo en su parte más alta (921,328 trabajadores), la merma asciende a 24,459 asegurados.

“Definitivamente, en los meses de abril y mayo vamos a ver una caída más dramática de cotizantes, sin ninguna duda”, afirmó Manuel Israel Ruiz.

Para el experto, es probable que haya un congelamiento en los empleos, como producto también de una pausa en las inversiones.

“Podría ser que hay una pausa ahorita de las inversiones, lo que atrasa la creación de nuevos empleos y que a eso se deba realmente el descenso de cotizantes del seguro social”, explicó.

El economista independiente Luis Murillo aseveró que “ya estamos mirando los efectos de la crisis política y económica que estamos viviendo”.

“Uno de los efectos es el aumento en el nivel de la informalidad y por ende en el aumento en el nivel de desempleo, que ya las cifras nos lo están expresando”, opinó Murillo. 

El economista consideró que “es lamentable” ese panorama porque representa un retroceso en los “avances que habíamos tenido en la economía”. 

“Nosotros fuimos hasta antes de la crisis (que inició con las protestas por las reformas al seguro social, que luego fueron derogadas) la tercera economía de mayor desempeño, en cuanto a crecimiento, en América Latina. Solo estábamos por detrás de Panamá y República Dominicana”, aseveró Murillo.

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El economista Murillo recordó sobre la “vulnerabilidad que tiene nuestro mercado laboral”. Explicó que muchas micro y pequeñas empresas probablemente hayan estado afiliadas al seguro social por medio del seguro facultativo y hoy tienen menos ingresos y están dejando de pagar.

De acuerdo con Ruiz, de cada 100 trabajadores que se afilian anualmente al seguro social, solo se queda el 40% en el sistema y el 60% vuelve a la informalidad.

Por otro lado, el economista advirtió que las afectaciones a las empresas del sector turístico, por la crisis, pueden tener un “impacto bastante fuerte en el desempleo”.

“El seguro social puede entrar en una crisis mayor”, sostuvo.

Mala administración

Según los expertos, el aumento de los cotizantes al seguro social podría ayudar en parte a resolver la crisis del INSS (déficit financiero de más de C$2,300 millones en 2017).

“Realmente es importante porque cuando hay nuevos cotizantes hay ingresos frescos que pueden ser invertidos transparentemente. A nivel mundial hay un consenso, en cuanto a que no se debe seguir aumentando la tasa de cotización ni para los empleadores ni a los trabajadores, sino que los ingresos por las cotizaciones se deben invertir con mucha eficiencia para que esos ingresos, más los de las cotizaciones, puedan equilibrar el déficit que tienen los seguros sociales. De manera que aquí, al haber menos cotizantes y estar detenidas las inversiones, agravan la situación del seguro social”, indicó  Manuel Israel Ruiz.

Lo que ha pasado en Nicaragua, según el economista Murillo, es que ha habido una mala administración de los recursos de los asegurados, “porque el grueso de las inversiones las giraron a largo plazo”.

Protestas en Managua. Archivo/END

Murillo aseveró que para poder aumentar sostenidamente las afiliaciones al INSS, el país debe tener una política pública de industrialización para crear empleos justos y permanentes.

“Prácticamente, la economía nicaragüense se sostiene por la micro, pequeña y mediana empresa y la actividad de zona franca, pero no hay una política pública de agroindustrialización, por ejemplo, que ya debería haberse fortalecido desde hace unos 20 años”, señaló el economista.